La Federación de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío (Fedepes Biobío) emplazó a la industria pesquera a -en palabras de sus dirigentes- “demostrar con actos su intención de dar vuelta la página”, luego de ser descubiertas las ilegalidades en que incurrió durante la discusión de la denominada Ley Longueira.

Los cuestionamientos de la Fedepes tienen que ver con el plan presentado por la presidenta de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), Macarena Cepeda, donde se asegura que el gremio ha buscado acercamientos con el mundo artesanal, además de universidades y organizaciones no gubernamentales.

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“Nosotros, con esa buena disposición, esperaríamos hablar temas de fondo con los industriales. Por ejemplo, las licencias transables, las cinco millas de reserva artesanal que están perforadas en el norte, el tema de los fraccionamientos, el arrastre en Chile, entre otros. Y cuando pongamos estas materias en la mesa, sería creíble esa intención de mejorar”, enfatizó Sara Garrido, quien es presidenta del Sindicato de Caleta Coliumo y a su vez miembro de la Fedepes.

Para Rosendo Arroyo, presidente de dicha entidad que agrupa a artesanales del Biobío, lo que comunica Macarena Cepeda es que “quieren implementar una nueva imagen e innovar en diversas cosas; pero esto es porque salieron a la luz todos los pagos que hicieron a congresistas, la corrupción y malas prácticas que rodearon la discusión de la ley de pesca para que se amoldara a los intereses de los industriales”.

De igual manera, el dirigente subrayó que la industria “no podrá sacarse nunca de encima la compra de conciencia que hicieron y dudo de este acercamiento con el mundo artesanal”. A lo que añadió: “Es difícil que quieran sentarse a la mesa y tratar los mismos temas que nosotros queremos”.