La Asociación de Productores de Moluscos de Calbuco A.G. dio a conocer recientemente una Declaración Pública en la cual manifiesta su inquietud respecto de los efectos que está teniendo la conocida “Ley Lafkenche” (N° 20.249) en las actividades productivas del borde costero, sumándose así a varios actores del mundo acuícola y pesquero que han dado a conocer su molestia respecto al cuerpo legal.

De acuerdo con el documento –firmado por el presidente del gremio, Jorge Morales Salinas– “nuestra asociación, en conjunto con la Asociación de Mitilicultores Aguas Azules A.G., abarcamos en su totalidad las 140 concesiones acuícolas de Calbuco, generando el 20% de la producción nacional del mejillón y siendo, en la actualidad, la comuna que más chorito produce en Chile, generando empleo estable y de calidad en localidades alejadas, con la particularidad de que todo lo generado por esta actividad queda en nuestra Región de Los Lagos”.

Es por eso que “tenemos la responsabilidad de pronunciarnos frente a la solicitud que ingresó a la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura el pasado jueves 10 de agosto por parte de un grupo de 15 comunidades indígenas de Puerto Montt y Calbuco que piden el control del borde costero, utilizando como argumento la Ley Lafkenche –que crea los Espacios Costeros Marítimos de Pueblos Originarios–, abarcando desde Caleta Contao hasta Pargua, considerando toda la costa de las comunas de Puerto Montt, Cochamó y nuestra comuna de Calbuco”.

La asociación explicó que “nuestra industria vive de la colecta de semillas de choritos, ya que es el primer paso en la escala productiva, la cual termina en las plantas de proceso de la Región de Los Lagos. La colecta de nuestras semillas, se realiza en todo el sector solicitado por las comunidades indígenas. Por eso, vemos con preocupación que se amenace de tal manera la subsistencia de nuestra fuente laboral, ya que los permisos de colecta son temporales y por esta ley no podrían ser renovados, dejándonos sin el primer eslabón de nuestra cadena productiva, lo que terminará con esta actividad que genera más de 17.000 empleos directos en toda la región, sin contar los miles de empleos temporales en épocas de siembra y cosecha”.

“Es impresentable que el desarrollo de la industria del mejillón esté amenazada por una ley muy mal redactada y aprobada que generará un aprovechamiento y abuso por parte de dirigentes indígenas que sólo buscan un chantaje económico”, enfatizaron desde el gremio mitilicultor.

Según lo explicado, industria mitilicultora utiliza en la Región de Los Lagos no más de 13 mil hectáreas, lo que contrasta con la petición de los pueblos originarios que ya sobrepasan los 2 millones de hectáreas.

“En la actualidad, como gremios de mitilicultores, logramos, junto a la Municipalidad de Calbuco, ubicar un lugar donde poder solicitar de manera definitiva una concesión marítima de playa para construir un muelle de descarga, que tiene como finalidad sacar a nuestras cosechas del radio urbano de Calbuco y descongestionar nuestra ciudad que, entendemos, no soporta actualmente las actividades de descargas industriales. Sin embargo, con esta solicitud, quedamos estancados indefinidamente”, manifestaron.

Por lo antes expuesto, los productores de moluscos de Calbuco solicitaron a las autoridades y, en especial, a los congresistas, “que se pronuncien acerca de la solicitud desmedida de parte de estas comunidades y buscar entre todos los actores de la sociedad una solución a la problemática que se nos avecina. Nos mantenemos en alerta para posibles manifestaciones en rechazo al abuso que encierran estas solicitudes desmedidas de las comunidades indígenas que amenazan con paralizar no sólo a la industria del mejillón, sino que a todas las actividades económicas del borde costero de la Región de Los Lagos”.