Una vez más, los centros de cultivo de salmónidos dispuestos en el sur de Chile están enfrentando el surgimiento de Floraciones Algales Nocivas (FANs). Y si bien lo vivido a la fecha está lejos de ser homologable con lo vivido a principios de 2016, cuando estos fenómenos dejaron mortalidades por casi 140.000 toneladas, hoy las autoridades calculan que la biomasa afectada ya llega a las 1.410 toneladas. Como es de esperar, esta situación mantiene ocupados a todos los stakeholders de la actividad.

Pero más allá de analizar los centros de cultivo de salmónidos afectados o las medidas que se han adoptado para disponer correctamente de la mortalidad, siempre es bueno recordar qué acciones se pueden adoptar frente a la floración de diferentes tipos de microalgas y con el objetivo de disminuir los potenciales impactos en la industria.

Para lo anterior, AQUA conversó con Claudia Uribe, la directora ejecutiva de North Patagonia Asesorías, compañía que –desde 2014– asesora a diversas salmonicultoras en materia ambiental. Se puede destacar que Uribe es bióloga marina (UACh), diplomada en Derecho Ambiental (UCV) y magíster en Ciencias (ULagos).

Por estos días, la industria del salmón ha presentado mortalidades de peces productos de blooms de algas. ¿Qué especies de microalgas están afectando a los peces? ¿Cómo afectan a la biología de los peces?

En la región de Aysén tuvimos un bloom de Alexandrium catenella muy intenso durante enero de 2018. Esta microalga cubrió todo el canal Moraleda, desde el golfo del Corcovado (por el Norte) hasta el canal Errázuriz (por el Sur). En tanto, transversalmente, abarcó los canales Bynon, Ninualac, Darwin y Utarupa. Las concentraciones fueron mayores a 300 cel/ml en todos estos sectores y se logró mitigar el  impacto sobre peces permitiendo que estos bajaran a mayor profundidad, donde las concentraciones eran mucho menores. Actualmente, las concentraciones de Alexandrium catenella son menores a 10 cel/ml en gran parte de la región de Aysén, pero se movió a la región de Los Lagos y ha estado afectando a centros ubicados en Quellón.

No obstante, han aparecido otros dos dinoflagelados nocivos para peces, se trata de Karenia sp. y Cochlodinium sp. con una distribución espacial muy acotada. Hasta ahora, Karenia sp. está presente en la zona del canal Bynon-canal Ninualac, cercano al océano. En tanto, Cochlodinium sp. acompaña a un bloom de Polykrikos sp. y Alexandrium catenella en la zona de Quellón. Todas estas microalgas poseen componentes toxigénicos que afectan las branquias de los peces. Estos componentes generan la hemólisis de células branquiales de peces y, consecuentemente, una disfunción osmoregulatoria que pueden llevar a la muerte a los peces.

A partir de las algas que están actuando por estos días, ¿qué recomendaciones se pueden realizar a la industria con el objetivo de disminuir potenciales o futuras mortalidades?

Lo primero es mantener el intensivo monitoreo que se realiza tanto en laboratorios como en centros de cultivo y wellboats, de tal forma de evaluar si las microalgas nocivas se encuentran en concentraciones normales (verde, que no afectan a peces), alerta (amarillo) o crítico (rojo, que pueden causar mortalidad). En caso de tener concentraciones consideradas de alerta se recomienda dejar de alimentar los peces, para permitir que éstos encuentren su “zona de confort”, además de evitar manejos operativos y sanitarios donde se lleven a los peces a los lugares con mayor concentración de microalgas.

En el caso de Alexandrium catenella, Karenia sp. y Cochlodinium sp. se recomienda no mover agua que pueda romper las células, debido a que investigaciones científicas han mostrado que la ruptura de estas microalgas aumenta la hemolisis celular de las branquias, por mecanismos que aún no están del todo claros.

Diferentes científicos han pronosticado el inicio del Fenómeno de La Niña en las costas del Pacífico Sur. ¿Qué efectos podría traer esto para la industria del salmón? ¿Se puede tomar algún resguardo adicional?

Efectivamente, organizaciones como El Centro para la Predicción Climática de la NOAA (Estados Unidos) y el CIIFEN (Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno del Niño), entre otros, indican que desde agosto de 2017 a la fecha estamos bajo condición de La Niña, es decir, tenemos una menor Temperatura Superficial del Mar (TSM) (anomalía negativa) y como consecuencia para la región de Aysén y Los Lagos mayores precipitaciones (Pronóstico estacional Oeste y Sur de Sudamérica Enero- Marzo 2018. www.ciifen.org). Estos cambios meteorológicos-oceanográficos modifican el ecosistema marino y los primeros organismos en mostrar ese cambio son las microalgas. Las lluvias arrastran mayor cantidad de nutrientes desde zonas costeras al mar y ello, junto con la radiación solar, potencian la proliferación de microalgas como Alexandrium catenella. Pero La Niña también permite en el Océano Pacífico la proliferación de Karenia sp.. Esto ya lo observamos en abril de 1999 donde se generó un gran bloom de esta microalga y donde la condición también fue de Niña. Los factores que generan esta condición aún no son del todo claros y  debemos investigarlos. Por todo lo anterior, hoy existe un mayor riesgo de proliferación de estas microalgas nocivas para peces y afectarían a centros cercanos al océano y también al Golfo de Penas y al Golfo del Corcovado.

Los resguardos siguen siendo los mismos que he planteado anteriormente, monitorear intensivamente en centros, wellboats y contar con el apoyo de laboratorios especializados para la toma de decisiones oportunas.

Independiente de lo anterior, la comunidad –y el país– comenzó a tener conciencia de los blooms de algas en 2016, producto de las mortalidades masivas de peces que se dieron a principios de ese año. ¿Estos fenómenos son recientes o existen evidencias anteriores de FANs en el sur del país y que afectan, principalmente, a la industria del salmón?

Las Floraciones Algales Nocivas para peces no son nuevas. Hemos tenido numerosos eventos en distintas regiones (Los Lagos, Aysén y Magallanes) y dentro de cada región en diferentes sectores. No obstante, en los últimos años hemos observado microalgas emergentes y reemergentes. Ello se debería a que se están usando sitios nuevos para producción de peces y allí encontramos microalgas que antes no habíamos descrito. Además, las condiciones climáticas han resultado más extremas (Niño intenso vs Niña intensa), lo que permite la proliferación de unas especies y luego de otras. De igual forma debemos considerar hoy se monitorea mucho más intensivamente estas FANs, prueba de ello es que hoy en cada centro de cultivo de salmones de Los Lagos a Magallanes hay un microscopio con personal calificado para identificar microalgas nocivas y, por lo tanto, se hace un mejor seguimiento de estos fenómenos (en el espacio y en el tiempo) anticipándose de mejor forma a los eventos, tal como ocurrió durante enero en Aysén con Alexandrium catenella donde, como ya comenté, se logró mitigar altas mortalidades.