Greenpeace calificó como «una bomba de tiempo» la operación de la empresa salmonicultora Cooke Aquaculture en las cercanías de la laguna San Rafael, ubicada en la región de Aysén.

Esto, luego que el pasado jueves 22 de marzo el gobernador de Washington, Jay Inslee, firmara la resolución que determina el fin de la producción de salmón Atlántico (Salmo salar) y de otras especies no nativas el año 2025. Precisamente, Cooke Aquaculture es la única compañía que opera en Washington, el mayor Estado productor de salmones de Estados Unidos.

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«En Chile, la empresa causante del próximo fin de la salmonicultura en Washington opera con 18 concesiones en el fiordo Cupquelán, apenas a 34 kilómetros de la laguna San Rafael. Nos parece preocupante que una compañía que ha tenido gravísimos problemas relacionados con fugas de salmones y mantención de sus equipos opere en uno de los lugares más hermosos y queridos del país. Es una bomba de tiempo que lo que les pasó en Estados Unidos se repita ahora en los alrededores de San Rafael», expresó la coordinadora de océanos de Greenpeace, Estefanía González.

Cooke en Aysen