(La Tercera PM) En estado de alerta se encuentran las grandes pesqueras del país. La luz verde a la moción de ley del Partido Comunista que prácticamente les cierra las puertas a la extracción de la jibia, puede resultar la antesala a cómo vendría la mano en la próxima reforma al sector.

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Es que si bien el gobierno manifestó que no modificará los derechos entregados de 20 años a la pesca industrial para evitar caer en un acto expropiatorio, la señal entregada por el Congreso causó escalofríos entre las compañías. Más aún porque La Moneda no cuenta con el control de la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados.

Por lo mismo, el temor para la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) es que exista recelo de parte de legisladores y se imponga una ley al sector que termine perjudicando al sector. Hoy el gremio industrial es presidida por Macarena Cepeda, tras la salida de Luis Felipe Moncada, investigado por el Ministerio Público y cuestionado por sus relaciones políticas, que se conoció como una arista del denominado caso Corpesca.

«Lo que no queremos que ocurra es que los parlamentarios utilicen esta discusión legislativa como plataforma de posicionamiento público o para castigar mediáticamente al sector empresarial debido a las investigaciones por financiamiento irregular a la política», respondió por escrito Cepeda a La Tercera PM.

Y agregó: «Lo que hemos percibido de parte de los parlamentarios es rechazo a escuchar nuestros planteamientos para aparecer ellos lejanos u opositores a la pesca industrial y cercanos a la pesca artesanal, sin entender que son realidades distintas y con problemas diferentes».

La arremetida de la nueva timonel de la Asipes no quedó allí e incluso instó al gobierno a tomar cartas sobre el asunto. «Esperamos que prime la cordura legislativa, que el gobierno asuma su rol y retome sus potestades en materia legislativa y administrativa pesquera. Estamos convencidos del valor de la discusión democrática en el Parlamento, pero basada, en el caso de la pesca, en argumentos técnicos y científicos», sostuvo la gremialista.

Repercusiones

«No por favorecer a la pesca artesanal se mejora la sustentabilidad de los recursos pesqueros chilenos, que es lo que realmente importa», añadió Cepeda en relación a las complicaciones que les acarrearía la resolución congresista en la extracción de la jibia.

Según Asipes, actualmente en la región del Biobío dependen de este recurso 2.500 trabajadores que se desempeñan en plantas y flota, de los cuales el 50% son mujeres jefas de hogar y mil personas que laboran en pequeñas y medianas empresas (pymes) de servicios exclusivos de la actividad jibiera. Sin embargo, este escenario podría ser aún más complejo, pues la industria mantiene sus plantas en funcionamiento coordinando el abastecimiento de diversos recursos que recibe de su flota y de proveedores artesanales. Ese escenario podría alterarse gravemente de perder los contratos internacionales de venta debido a los problemas de abastecimiento antes expuestos.

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«En este sentido, como Asipes hemos dicho que los precios internacionales de la jibia –que es capturada por otros diez países más en el Pacífico- depende de esas capturas, donde solo China captura más de 1 millón de toneladas y Perú otras 500.000. Por esto, no es acertado afirmar que una menor disponibilidad de jibia en el mercado local permitirá un aumento del valor del recurso, pues no se ajusta a la dinámica de los mercados internacionales», argumentó el gremio.

Chahín

Por otro lado, La Tercera PM recordó que el 1 de marzo pasado el ex diputado DC Fuad Chahín prestó declaración en calidad de testigo por una boleta de $2 millones hallada en la contabilidad de Itata.

Según dijo el hoy aspirante a la presidencia del colectivo demócratacristiano, los servicios a la pesquera –que asegura fueron prestados– ocurrieron en un periodo posterior a las elecciones, pero anterior a que asumiera como diputado.

Sin embargo, su versión no coincide con los hechos, puesto que la boleta que posee la fiscalía data del 10 de diciembre de 2009 y las elecciones fueron el 13 de ese mes. De hecho, Chahín indica que los servicios fueron prestados en noviembre de 2009, lo que coincide con el periodo legal de campaña de esa elección.

«¿Ha prestado servicios a la Pesquera Itata S.A.?», preguntó el fiscal adjunto Rodrigo Durán.

«Sí, según recuerdo debe haber sido en noviembre de 2009, después de mi elección como diputado, pero antes de asumir como tal. Es decir, en una época en que yo todavía seguí trabajando en mi oficina en Santiago (región Metropolitana), ganándome la vida como abogado», dijo.

Según agrega, fue la familia Sarquis –Rodrigo Sarquis era vicepresidente de Itata y presidente de Asipes en 2009- quienes lo conocían y alguien que, no recuerda, lo contactó.

«Me contactaron, no recuerdo quién, pero la familia Sarquis me conocía, y me contactaron y me pidieron que les ayudara en la redacción y revisión de algunos contratos con porteadores, con pescadores artesanales, etcétera. Esto para la empresa Pesquera Itata que según sé, ya no existe como empresa. Mayores detalles no puedo entregar salvo que mis clientes autoricen levantar el secreto profesional. En ese caso no tendría problema en entregar los antecedentes de estas gestiones que se puedan mantener en mi poder», dijo.

Según agregó, hubo otras boletas emitidas en esa época, pero en la declaración no se explicita si estas fueron extendidas a esa misma pesquera o a otra empresa, como tampoco la incongruencia respecto a las fechas de las elecciones en 2009 y prestación de los servicios.

Sobre las otras boletas emitidas, dijo incluso que emitió boletas en marzo o abril 2010, época cuando ya era diputado.

«Además de esa boleta emití otra en esos meses hasta, marzo o abril de 2010, por servicios jurídicos prestados con anterioridad para percibir los honorarios ya devengados», aseguró.

En el interrogatorio, Chahín expresó no recordar cómo le solicitaron los trabajos, ni cuándo ni dónde prestó los servicios, tampoco quién ni cómo le pagó los trabajos. Lo que sí señaló fue que le tomó «un par de semanas» hacerlos.

El ex diputado enfatizó al final de su declaración que nunca más fue contactado por la pesquera. “»uiero agregar que nunca más luego de los servicios antes descritos he sido contactado por ningún motivo por la Pesquera Itata», afirmó.

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