En relación con el caso de hallazgo de uso de vacunas no registradas en un laboratorio perteneciente a la empresa Salmones Caleta Bay S.A., en Osorno (región de Los Lagos), recientemente la directora de Sernapesca (S), Alicia Gallardo manifestó a AQUA que “hemos presentado en las instancias correspondientes contundentes pruebas sobre las infracciones por las cuales fue sancionada la compañía, las que se traducen en haber obstaculizado la fiscalización, entregar información no fidedigna y usar vacunas no registradas, todas conductas graves desde el punto de vista del comportamiento que una empresa seria del sector acuícola debería tener”.

Sus declaraciones se relacionaban con el hallazgo efectuado -el 5 de julio de 2016- por funcionarios del Sernapesca, referido a vacunas que no estarían autorizadas por parte de Caleta Bay y para cuyo efecto la salmonicultora disponía de etiquetas de marcas pertenecientes al laboratorio Centrovet S.A.

En la denuncia judicial de Sernapesca, presentada en el Primer Juzgado de Letras de Osorno, se detallaba que los empleados de Caleta Bay habrían impedido la fiscalización por parte de los funcionarios de la repartición pública. Por ejemplo, en la demanda se detallaba que al requerírseles información computacional, los trabajadores de la salmonicultora aseveraron que los equipos “de la empresa habrían sido afectados por un virus”; o, al intentar ingresar a una bodega aparentemente abierta, los funcionarios se encontraron conque estaba cerrada con candado y que “no se podía abrir porque contenía cosas personales del dueño”.

Posteriormente, el 30 de noviembre de 2017, el tribunal que conoció de la denuncia dictó sentencia condenando a Caleta Bay a multas por obstaculizar la fiscalización, por no entregar información completa y fidedigna y por usar vacunas no autorizadas. Además, el tribunal determinó el decomiso de los bienes incautados por funcionarios de Sernapesca y su posterior destrucción. También condenó a Caleta Bay al pago de las costas del juicio.

En tanto, el día 28 de febrero pasado, Caleta Bay presentó un recurso de apelación ante la Corte de Valdivia y, adicionalmente, un recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional el día 6 de marzo pasado, persiguiendo a través de esta última acción, desvirtuar la función de los fiscalizadores de Sernapesca que hicieron los hallazgos en su laboratorio. Caleta Bay solicitó al Tribunal Constitucional suspender el procedimiento de tramitación de su recurso de apelación ante la Corte de Valdivia, a lo que, con fecha 19 de abril pasado, ese tribunal accedió, de modo que la Corte de Valdivia no podrá pronunciarse sobre el recurso de apelación de Caleta Bay mientras no se resuelva el recurso de inaplicabilidad interpuesto por esa misma sociedad.

Nueva denuncia

En relación con este caso, hace pocos días el laboratorio Centrovet presentó una demanda dirigida a Caleta Bay por irregularidades en la producción y utilización de vacunas detectadas por funcionarios de Sernapesca en su laboratorio. En el documento, Centrovet alega que las marcas correspondientes a las etiquetas encontradas en el laboratorio de Caleta Bay corresponden a productos debidamente registrados por ellos y que fueron utilizados indebidamente y sin su autorización. Esta acción, sostiene Centrovet en su denuncia, no solo afecta su imagen y reputación, sino que además, genera condiciones de riesgo de daño que pueden afectar a terceros, dado que “se desconoce si tales vacunas cumplen o no con los requisitos exigidos por la ley, pudiendo resultar nocivas para el medio ambiente y la salud humana, animal o vegetal”. Agrega en su demanda que “no se ha acreditado ante el SAG que las vacunas efectivamente son seguras para sus fines, cumpliendo con la normativa sanitaria atingente. Quienes las adquieran pueden verse seriamente perjudicados, provocando éstas, por ejemplo, mortalidades masivas y fulminantes de peces de pisciculturas a los cuales se les apliquen las vacunas”.

Se puede mencionar que el órgano técnico encargado de aprobar las vacunas, el SAG, sancionó a Caleta Bay y que, en la Resolución N°730/2017 del director regional de la región de Los Lagos, se concluyó que “la conducta sancionada ha puesto en grave riesgo la sanidad animal, como la salud humana”.

Al respecto, Caleta Bay aseveró que las vacunas no las tenía con fines comerciales, “sino que exclusivamente investigativos, científicos y experimentales, lo que fue informado a las autoridades respectivas y que es conforme a la ley”. Invocando que “queda en evidencia que la presunción contemplada en la norma legal citada ha sido fundamental para inclinar el favor del juez hacia una de las posiciones de las partes, al grado tal que se reprocha a Salmones Caleta Bay S.A. no haber sido capaz de desvirtuarla en el proceso (…) Así, si la presunción no existiera, se habría debido confrontar los testimonios rendidos y resultado manifiesto que con la abrumadora prueba de la denunciada -la mayor parte de la cual ni siquiera fue considerada- se habría negado lugar a la denuncia”.

Por resolución dictada el día 2 de mayo recién pasado, el tribunal de Puerto Montt dio curso a la demanda de Centrovet y citó a las partes a una audiencia de comparendo.