Como “una preocupante e inaceptable serie de emergencias”, calificó Greenpeace el hundimiento durante la madrugada de este viernes 13 de julio, en la zona de Queilen, provincia de Chiloé, región de Los Lagos, de la barcaza “Art-Rigov” de 24 metros de eslora, donde murieron dos de sus tres tripulantes que se encontraban durmiendo en su interior.

“Con preocupación vemos que, una vez más, protagonista de esta emergencia y tragedia es una embarcación vinculada con las actividades salmonicultoras. Lo más grave es que se ha hundido anclada apenas a unos metros del muelle (100). La pregunta entonces es: ¿cuál es el tipo de seguridad que tienen estas embarcaciones en sus navegaciones por las aguas de la zona? Es evidente que existe un serio problema de seguridad y fiscalización. Recientemente se escaparon 900.000 salmones desde un centro de cultivo, un barco que se está reflotando con desechos en su interior y ahora dos muertos por un nuevo hundimiento”, expresó la coordinadora de océanos de Greenpeace Chile, Estefanía González, quien añadió que estas situaciones son “inaceptables y por eso esperamos una respuesta rápida y severa por parte de las autoridades”.

Bolones

De acuerdo con lo reportado hasta ahora, la “Art-Vigor” transportaba en su interior una cantidad aún no precisada de bolones de cemento, material que sería trasladado hacia la isla Quehui, en la comuna de Castro, también en la provincia de Chiloé.

Desde la Armada, en tanto, confirmaron que la barcaza tenía matrícula de Chonchi CHO 1837 y contaba con autorización de zarpe vigente. Además, detallaron que con el apoyo de buzos se pudieron recuperar los cuerpos.

“El caso está en manos de la Fiscalía correspondiente para ordenar peritajes a la policía especializada”, puntualizó el capitán de Puerto de Chonchi, Eugenio Bosque.

*Créditos de foto: Betho Cárcamo