La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado sesionó este lunes 13 de agosto y continuó con el estudio del proyecto de ley, en segundo trámite constitucional, que busca modificar la Ley de Pesca para regular la captura de la jibia, dejando solo la potera o línea de mano como técnicas de extracción.

Pescadores industriales, trabajadores embarcados y dirigentes de los sindicatos Interempresa de Tripulantes, Motoristas y Capitanes, Hugo Roa, Eric Riffo, Juan Carlos González -quien expuso- y Álex Carrillo, participaron en esta ocasión.

Señalaron que la idea que propicia el proyecto es considerada un error por científicos como el doctor Dante Queirolo, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), y el doctor Hugo Arancibia Farías, de la Universidad de Concepción (UdeC).

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A su vez, los integrantes del Comité de Manejo de Sardina Común y Anchoveta de la Macrozona Valparaíso-Los Lagos, donde se encuentran representados los sectores productivos industrial y artesanal, manifestaron su rechazo a la iniciativa.

Trabajadores de la pesca industrial exponen su oposición a jibia con potera en el Senado1

Embarcados de la flota pesquera industrial enfatizaron desde que se reactivó la moción –que había quedado congelada en el Congreso- sobre la propuesta que tildan de «irracional». Afirman que provocará desempleo «entre trabajadores con estatus laboral formal ganado en 50 años de esfuerzo sindical». También «retrotraerá la forma de captura a antiguas prácticas, ahora consideradas inhumanas, por el desmedido esfuerzo físico a que obligaría a los pescadores». Y, además, dejará a Chile en desventaja frente a otros países pesqueros del Pacífico sur oriental cuando se distribuyan cuotas por la Organización Regional de Pesca (ORP-PS), «debido a que la cuota de nuestro país es baja –comparada con otros que operan alrededor- y el 80% de ella está adjudicada al sector artesanal y este no la captura completa», adujo Juan Carlos González.

Efectos regionales

De acuerdo con el dirigente, el «proyecto jibia» afectará «directa y negativamente» en las comunas de Talcahuano, Hualpén, San Pedro de la Paz, Coronel, Lota y Tomé, de la región del Biobío, en la que debido a cambios legislativos, los últimos años, se perdieron 1.800 empleos formales y dejaron 100 barcos fuera de operación entre 2000 y 2002.

De igual manera, dijo que, al pasarse de la Ley de Límite Máximo de Captura por Armador, se perdió otro 30% de la fuerza laboral embarcada y de 22 plantas de proceso ya quedan siete, perdiéndose 8.000 puestos de trabajo, el 90% de estos de mujeres. «¿Qué ocurrirá ahora con los cambios en debate es una inquietante incógnita para los trabajadores?», se preguntó González.

Sistema de captura

La jibia, con una cuota anual/país de 200.000 toneladas, se captura con cerco, mediagua y línea de mano, y se destina a consumo humano. La región del Biobío pesca el 36% de los que se desembarca. «Esta es una razón más que evidente para que los trabajadores de la zona estén inquietos por la posibilidad de fijar una técnica de captura que dejará fuera de operación el modo cómo operan y bajará los desembarques totales; porque, mientras al interior del país se discute pescar con uno y otro sistema, la ORP-PS avanza para un futuro manejo del recurso, lo que desencadenará en cuotas de pesca por país a mediano plazo, las que son asignadas por historia pesquera de cada nación», argumentó González.

Los pescadores industriales plantean que la «porfía de los legisladores por insistir en instalar un sistema como la pota o línea de mano, en contra del mundo científico, de comités con amplia representación, de la mayoría de los operadores en la pesquería, extraña y saca a la luz contradicciones de algunos que aparecen ahora defendiendo el proyecto en circunstancias que han postulado ideas bien diferentes. Es el caso de Jorge Bustos, presidente del gremio artesanal Corepa, que con ocasión del pulso que llevó grandes cantidades de jibia al sur reconoció que no tienen rival como depredadores, que consumen merluza (austral en ese caso) con grave perjuicio para los pescadores y habló de que estaban abiertos a que llegaran barcos internacionales a capturarlos», cerró el representante de los embarcados industriales.