Tras el levantamiento de la veda de sardina y anchoveta e inicio de la nueva temporada de pesca, la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes) activó los protocolos de transporte seguro de pesca a granel al que adhieren sus empresas socias (Alimar, Blumar, Camanchaca, Landes y FoodCorp), además de Orizon.

Esta iniciativa consiste en una serie de buenas prácticas para el traslado de materia prima e incorpora medidas de fiscalización de la flota de camiones de todas las compañías, antes del inicio de cada temporada de pesca. Las revisiones incluyen pruebas de hermeticidad de bateas y tolvas, chequeo de sellos, gomas y las condiciones mecánicas del camión, además de verificar que los vehículos de carga cuenten con todos los elementos de seguridad necesarios. El cumplimiento de estas medidas otorga a los transportistas un sello de certificación que les permite circular.

Capacitación transportistas

Según la encargada de sustentabilidad del gremio industrial pesquero, Monserrat Jamett, este proceso de certificación comenzó en septiembre y ya se han acreditado más de 60 camiones. Agregó que durante la temporada “se realizarán fiscalizaciones internas 24/7 en los terminales de Talcahuano y San Vicente (en la región del Biobío), donde se controla que los camiones cumplan con todos los requisitos de hermeticidad antes de salir hacia las plantas de elaboración de harina de pescado y también se contará con nuestra cuadrilla de limpieza ante cualquier evento de derrame”, aseguró. Junto con esto, se verificará el cumplimiento de las rutas predefinidas por donde pueden circular los vehículos.

Una nueva iniciativa que se desarrolló con el fin de buscar oportunidades de mejora fue establecer una mesa de trabajo con el sector público, donde se agregaron nuevas acciones, como la capacitación en buenas prácticas de 80 operarios de descarga y conductores que prestan servicio a la industria pesquera.

“Esto es el resultado del trabajo conjunto que se ha realizado con las seremis de Transporte y Salud, instancia donde se concientizó a los colaboradores sobre el impacto que pueden causar los derrames en la comunidad y se recalcó la importancia de su labor para evitar estos eventos, poniendo énfasis en temas como el respeto del límite de llenado, el correcto cierre de las tapas y la conducción responsable”, puntualizó Monserrat Jamett.