La enfermedad bacteriana del riñón (BKD) es una condición crónica que afecta a salmónidos, causada por la bacteria Gram-positiva Renibacterium salmoninarum (Rs). Desde 2013, BKD está catalogada como una patología de alto riesgo por la autoridad. Actualmente, está muy extendida en Chile, con una prevalencia que ha ido aumentando en el último tiempo.

La insidiosa bacteria se transmite tanto horizontal como verticalmente, causando impactos económicos importantes en la salud del salmón desde el inicio de la producción en pisciculturas hasta su etapa de engorda en mar, subrayan en el Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal).

Es así como dicho organismo participará en un estudio cuyo objetivo general es la comprensión de los patrones moleculares y de transmisión de la bacteria junto con la identificación de factores de riesgo asociados para establecer una bioseguridad efectiva. De acuerdo con Intesal, el proyecto permitirá establecer estrategias de vigilancia para sistemas de producción con prevalencia variable, pero con una infección persistente de BKD.

Adicionalmente, este proyecto permitirá estimar la sensibilidad y especificidad de las pruebas diagnósticas utilizadas actualmente para la vigilancia de Rs (screening), con el objetivo de evaluar la capacidad de las pruebas comerciales para la detección de la infección por Rs. Se desarrollarán y estandarizarán definiciones de casos tanto para etapas de agua dulce como en mar con el fin de identificar los factores de riesgo asociados a la tasa de incidencia de BKD, a partir de resultados de las pruebas diagnósticas y de los signos clínicos.

«El uso de técnicas moleculares permitirá describir la diversidad genómica de la bacteria. Esta información, en combinación con el análisis espacial y de redes de contacto, permitirá responder la hipótesis de que la bacteria se puede transmitir de un centro a otro gracias al movimiento de peces. Son proyectos importantes que ayudan a mejor la operación de la industria, con el objetivo de avanzar en el camino de la sustentabilidad», afirmó Paulina Artacho, quien participará del estudio.

Por su parte, el gerente general del Intesal, Esteban Ramírez, comentó que es «una muy buena noticia que la investigación de frontera en temas de acuicultura siga siendo desarrollada y apoyada en Chile. Tenemos muchas ventajas como país e industria para liderar las ciencias asociadas a la salmonicultura, ambientes marinos y tecnología de cultivos, y con esto resolver las brechas que tenemos. Por esa vía, con trabajo continuo, colaborativo y silencioso, no me cabe duda de que Chile logrará materializar la oportunidad que tiene de ser una potencia productora de proteínas marinas en cultivos».

En el proyecto participarán la Universidad Católica de Chile (PUC), Universidad Austral de Chile (UACh), Hendrix Genetics, AquaGen, Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) e Intesal-SalmonChile. La fuente de financiamiento es a través de un Fondecyt Regular por un monto total de $133.823.970 en un tiempo de ejecución de tres años (abril 2019 – marzo 2022).

*Fuente de la foto destacada: Fish Health Center de Estados Unidos