82.000 personas asistieron durante los cinco días en los cuales se desarrolló la XVIII Feria de la Biodiversidad y el 40° Festival Costumbrista Chilote, ambas actividades que organizó Castro Municipio junto con el apoyo de las diversas organizaciones vecinales y sociales de la comuna, quienes una vez tuvieron la misión de atender al público que se deleitó con la gastronomía y las tradiciones tan particulares del archipiélago de Chiloé.

El alcalde de Castro, Juan Eduardo Vera, felicitó «a esas 200 organizaciones que dieron vida al festival costumbrista, 55 módulos gastronómicos, más de 150 expositores… agradecer también a los dirigentes sociales, a los emprendedores, que permiten, con un trabajo mancomunado y en equipo, junto al municipio de Castro, hacer realidad esta joya en el sur de Chile. Me siento feliz de que nuestro municipio esté liderando una iniciativa como esta”.

De igual manera, la primera autoridad comunal comentó que la ministra de la Cultura, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés, sostuvo que en su género, el Festival Costumbrista Chilote, «es lejos en cuanto a identidad, respeto y proyección de sus costumbres, el más grande del sur de Chile».

Así, una vez más la música, faenas campesinas, granja de animales, artesanía en distintas técnicas y las más diversas preparaciones gastronómicas, fueron las encargadas de captar la atención de los turistas nacionales, extranjeros y de vecinos de las distintas comunas de Chiloé, que se acercaron hasta el recinto donde confluye lo más selecto de la identidad del pueblo chilote.

Reconocimiento

En estas cuatro décadas que cumplió el Festival Costumbrista se aprovechó de reconocer a quienes en su momento fueron los iniciadores de este evento, el cual partió tímidamente en el año 1979 cuando un grupo de vecinos de Castro, entre los que habían dirigentes vecinales, funcionarios municipales, profesores, entre otros, decidieron armar una actividad para la Semana Castreña.

Una de esas personas fue Raquel Torres, exsecretaria municipal, quien emocionada dijo que «la intención era hacer algo que pudiese atraer turismo. Empezó con cinco módulos, pero se hizo con temor, pues se pensaba que no iba a venir nadie, pero fue todo lo contrario… así que hoy día estoy feliz, veo un inmenso parque. Para nosotros esto debe ser un orgullo», enfatizó.

Otro de esos vecinos es Alonso Hernández, quien comentó que «nosotros los castreños siempre debemos recordar lo pasado. La cultura es lo más importante del ser humano, y es bueno que la autoridad lo reconozca».

Premiación

En tanto, la tarde de este domingo 17 de febrero hubo espacio también para premiar a aquellos expositores que se destacaron en diversas categorías. Una de estas fue a la «representatividad», galardón que obtuvo Juan Luis Cárdenas, artesano y restaurador en madera y metal; el agricultor de Llau Llao José Calisto fue reconocido con el premio «tradición», ya que desde el año 1981 ha demostrado toda su destreza con el oficio de la esquila en el parque; en el ámbito de presentación de módulo la artesana en fieltro Andrea Ampuero, oriunda de Castro, se quedó con dicha nominación, mientras que como producto innovador resultó elegido Sales de Mares de Rilán de Yesica Cartes.

La papa nativa más larga y el ajo más grande igual fueron distinguidos. Esta vez, el agricultor de Chañihue Luis Baez presentó una papa que midió 23,3 centímetros, mientras que César Vidal, agricultor del Prodesal de Castro, llegó con un ajo que pesó 800 gramos.

La última jornada festiva bajó el telón cerca de las 20:00 horas a manos de la presentación en el escenario central de «Colivoro Agüero Manquemilla y Los de la Isla», quienes recibieron un reconocimiento especial por estar participando hace muchos años en esta fiesta que ya ha trascendido las fronteras nacionales y es visita obligada para quienes están de visita en Chiloé.