El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Eduardo Riquelme, afirmó que el Gobierno está evaluando medidas de mitigación, para afrontar el impacto que generaría en plantas industriales de proceso, la próxima entrada en vigencia de la Ley de la Jibia.

La autoridad detalló que esa materia está siendo abordada en una mesa de trabajo formada a fines de enero, junto con representantes de organizaciones que aglutinan a empleados de plantas y personal embarcado.

“Respecto de distintas informaciones que han aparecido en la prensa en torno a desvinculaciones que se producirían como consecuencia de la próxima entrada en vigencia de la ley de la jibia en el sector pesquero industrial y, en particular, en lo relativo a los trabajadores y trabajadoras de las plantas de proceso, quisiera señalar que el Gobierno tiene constituida una mesa de trabajo con ellos, para poder ir evaluando algunas mitigaciones”, precisó Riquelme.

Según el sector industrial, la próxima entrada en vigencia de la ley de la jibia redundará en despidos de trabajadores de plantas de proceso y en otros trastornos para el rubro. La norma se originó en un proyecto concebido por diputados, al que el Ejecutivo siempre se opuso.

“Hemos tenido varias reuniones y a ellas han asistido el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, y también el ministro de Economía, José Ramón Valente. En definitiva, hoy estamos a la espera de que se cuantifique una serie de datos que son necesarios para poder pronunciarnos respecto de las propuestas que han presentado los dirigentes de los trabajadores de la industria, tanto de las plantas de proceso como del sector embarcado”, detalló Riquelme.

En ese contexto, la autoridad hizo un llamado a la calma y fustigó a quienes aventuran cifras respecto de los empleos que podrían perderse, a raíz de la aplicación de la Ley de la Jibia, dentro de unos meses.

“Yo llamaría a la calma. Estamos conscientes de que se trata de un problema real, pero tampoco nos parece razonable que se intente causar, de algún modo, conmoción pública y se hable de una cesantía de miles y miles de personas. Los números no indican eso. Concretamente, lo que han señalado las empresas es que son centenas de personas. Por supuesto que es una tragedia para ellas y sus familias. Nosotros estamos conscientes de esa situación y estamos trabajando con los dirigentes para poder, en la medida de lo posible, mitigar estas lamentables consecuencias”, enfatizó.