BioMar ha estado investigando la harina de insectos desde 2015 en sus centros de I+D y desde 2017 ha realizado pruebas con acuicultores que han estado alimentando a sus peces con dietas que contienen ese tipo de insumos.

Algunos de los peces, de acuerdo con la firma de origen danés, ya se han abierto camino a los supermercados en Europa entre minoristas deseosos de implementar nuevas soluciones alimentarias.

En esa línea, el director técnico de la División de EMEA de BioMar, Michel Autin, dijo: “La innovación, por supuesto, tiene un costo, pero los acuicultores que son los primeros en comenzar con la harina de insectos se beneficiarán de una sólida posición en el mercado. Es que la harina de insectos tiene un futuro como fuente alternativa de proteínas en los alimentos para acuicultura si el precio de esta nueva materia prima se puede mantener en límites razonables”. A lo que añadió: “Tenemos buenos resultados en pruebas de harina de insectos provenientes de moscas negras, gusanos y otros, lo que la convierte en una materia prima prometedora”.

Según la investigación llevada a cabo por Deloitte, los consumidores de hoy en día buscan algo más que precio, sabor y comodidad cuando están comprando. Los consumidores buscan opciones de alimentos más naturales que tengan un impacto mínimo en la naturaleza. Y BioMar, según Autin, tiene la capacidad de “ofrecer soluciones innovadoras de productos del mar que ayudarán a los consumidores que están en busca de productos saludables y sustentables”.