Este viernes 5 de julio, se realizó en el hotel Cabaña del Lago de Puerto Varas (región de Los Lagos) el workshop “Fortalezas y debilidades de las actuales herramientas diagnósticas utilizadas para el control del BKD”, organizado por la empresa Aquagestión que, justamente, presta servicios de diagnóstico de patologías vinculadas a la producción de peces.

IMG_2768El encuentro comenzó con una descripción sobre la situación y evolución epidemiológica de la infección por BKD en los últimos cinco años entregada por el jefe del Área de Análisis del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), Daniel Jiménez. Según lo explicado, se trata de una enfermedad sistémica de lenta incubación (4 a 5 semanas a los 11°C y 8 a 13 semanas entre los 7° y 11° C). Entre los signos externos que se presentan están la exoftalmia, oscurecimiento de la piel, branquias pálidas y hemorragia en aletas. A nivel interno, en tanto, pueden aparecer nódulos granulomatosos en el riñón y otros órganos. Para su tratamiento, en los centros de mar se utilizan antibióticos, como oxitetraciclina y florfenicol. También hay algunas vacunas disponibles.

El ejecutivo destacó que en las regiones de Los Lagos y Aysén se han registrado bajas mortalidades a causa de BKD. No obstante, en la región de Magallanes la situación se ha vuelto mucho más compleja en los últimos años. Los brotes suelen ocurrir entre noviembre y febrero, pero en 2019 la ventana se expandió y se detectaron elevadas mortalidades entre febrero y abril. Con estos datos, de acuerdo con el representante de Intesal, hace falta avanzar en un mejor monitoreo de la enfermedad, con una detección temprana, mejoras en los tratamientos con antibióticos y mejores prácticas en términos de prevención, a través de vacunas y desarrollos genéticos.

IMG_2785Por su parte, el profesor asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica de Chile, Dr. Fernando Mardones, entregó una mirada epidemiológica sobre la enfermedad, partiendo por explicar los alcances de este concepto. “La epidemiología estudia la frecuencia, distribución y determinantes de salud y enfermedad en una población. Provee de un set completo de herramientas para investigar la ocurrencia de una enfermedad y desarrolla estrategias de control y prevención”, manifestó.

En cuanto a la situación de BKD, el académico reconoció que se trata de una patología que se está convirtiendo en un problema para el sector, sobre todo en el extremo austral, y que hoy lo primordial será avanzar en el control, siendo el siguiente paso la prevención. También llamó a poner atención en otros factores, además del agente, que pueden estar incidiendo en la aparición de la enfermedad, no olvidando la “triada epidemiológica” donde está presente el huésped, el agente y el entorno. De igual forma, mencionó que es muy relevante preocuparse por los casos de BKD desde su aparición en agua dulce, puesto que mucho de esto puede repercutir posteriormente en agua mar. “Si se quiere cortar la llave del BKD hay que poner atención en agua dulce”, enfatizó.

Diagnóstico

El director de Laboratorio de Patología de Organismos Acuáticos y Biotecnología Acuícola de la Universidad Andrés Bello e investigador principal de Incar, Dr. Rubén Avendaño, abordó los desafíos del BKD en el ámbito del diagnóstico y la investigación de los mecanismos no clásicos asociados a la progenie.

De acuerdo con el investigador –según un estudio donde se analizaron 39 muestras desde la región de Aysén a Magallanes– los aislados chilenos de BKD son bioquímica, serológica y genéticamente idénticos y los perfiles proteicos presentan el mismo patrón que la cepa tipo. De igual forma, se ha determinado que existe diferencia en la utilización de distintas fuentes de hierro entre los aislados y que todos ellos son capaces de utilizar hemina bajo condiciones limitantes de hierro. De igual forma, “el análisis del genoma reveló una diversidad de posibles factores de virulencia y estrategias de resistencia a los antibióticos. Además, numerosos genes tienen alta identidad con especies patógenas de Mycobacterium”, según lo explicado.

IMG_2818En el encuentro también se discutió sobre los problemas asociados al diagnóstico cotidiano de BKD. Aquí, quien abrió el debate fue el encargado de Desarrollo de Laboratorio Aquagestión, Eduardo Lazo. El ejecutivo explicó que hoy, la mayor parte de los análisis (cerca del 90%) para detectar la patología se hacen a través de PCR en tiempo real, en un porcentaje menor aparecen las técnicas inmunodiagnósticas, como Elisa, y en menor grado la secuenciación.

“Las técnicas que tenemos hasta ahora, desde las que están normadas hasta los servicios nuevos que se han desarrollado, todas funcionan bien. No obstante, existen dudas sobre si los métodos que estamos usando son los correctos o no. Esto porque podemos tener un resultado positivo con una técnica y negativo con la otra. Lo cierto es que no es que la técnica sea mala, sino que la interpretación que le estamos dando no es la correcta”, dijo el ejecutivo.  A base de lo anterior, hizo un llamado a que “nosotros mismos nos cuestionemos sobre cómo estamos enfocando los resultados que manejamos. Este es un punto crucial”, mencionó. También recalcó la importancia de poder tomar los conocimientos que se han ido generando en torno a BKD, con el fin de caminar hacia un diagnóstico más acertado y preciso.

Ovas mejoradas

El encuentro finalizó con la exposición del technical manager and R&D de Hendrix Genetics Chile, Carlos Lobos, quien comentó los avances de la compañía en dirección a la obtención de ovas mejoradas genéticamente y cómo esto puede ayudar a la problemática que está significando BKD.

Según lo informado, la compañía ha alcanzado una gran experiencia en el desarrollo de desafíos para enfermedades ocasionadas por agentes patógenos como SRS, Cáligus y otros. Eso fue tomado como un primer paso para avanzar en un proyecto que pretende “explorar el diseño de un ensayo que busca, principalmente, capturar datos para encontrar algunos patrones que se puedan aplicar a la búsqueda de animales con resistencia a BKD. Además, nos interesa poder identificar la variabilidad familiar”.

El ejecutivo añadió que, mediante esta iniciativa, “queremos descubrir si hay familias con patrones asociados a resistencia y tolerancia y con ello construir herramientas de selección molecular, ojalá un QTL o bien selección genómica, con el fin de dirigir la selección de los reproductores en esa línea”. Esto va enmarcado en un proyecto más grande de Hendrix Genetics que busca la definición de nuevos productos, como es la ova “Explorer”. Esta “viene de un diseño de reproductores con un testeo conocido y con datos validados de desempeño en Magallanes. Es una progenie de animales que vienen de peces con un muy buen performance en esa región”, manifestó el ejecutivo.