Una denuncia penal en contra de quienes resulten responsables, presentó el presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Bienes Nacionales del Senado, Guido Girardi, a raíz del derrame de 40.000 litros de petróleo desde la faena minera de piedra caliza de Minera CAP ubicada en isla Guarello, al sur del golfo de Penas, en la provincia de Última Esperanza, contaminando los suelos y las aguas del área.

El episodio ocurrió el pasado sábado 27 de julio, a las 07:30 horas, debido al trasvasije de un estanque de acopio de 40.000 litros de petróleo diésel, destinado al funcionamiento de los generadores que alimentan la mina.

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En el escrito presentado por el legislador, se solicita a la fiscalía tener por presentada denuncia por el delito contemplado en el artículo 291 del Código Penal, el cual dispone: “Los que propagaren indebidamente organismos, productos, elementos o agentes químicos, virales, bacteriológicos, radiactivos, o de cualquier otro orden que por su naturaleza sean susceptibles de poner en peligro la salud animal o vegetal, o el abastecimiento de la población, serán penados con presidio menor en su grado máximo”.

Comunidad kawésqar

Al respecto, Girardi calificó el hecho como “una gravísima catástrofe ecológica porque contamina uno de los sectores más impolutos del planeta”, y manifestó su solidaridad “con la comunidad kawésqar, pueblo originario que habita esa zona y que se verá afectado por largo tiempo, tanto desde el aspecto espiritual como en la recolección de los recursos con que viven”.

El congresista añadió que esta situación “deja claro que nuestra institucionalidad fiscalizadora, tanto en el ámbito de las sanitarias como en el acopio de sustancias peligrosas, está totalmente sobrepasada. Vamos a solicitar una fiscalización de todas las empresas que acopian combustibles, particularmente aquellas que están cerca de los bordes costeros y citaremos a la ministra del Medio Ambiente, Carlina Schmidt, y los representantes de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC), porque hay un abandono total de la fiscalización”.

Bajar el perfil

A su vez, el legislador criticó al intendente de Magallanes, José Fernández, quien comentó que “el diésel es más liviano y fácil de controlar”, porque “da cuenta de un intento de las autoridades de bajar el perfil a lo ocurrido y están más preocupados de los bolsillos de la empresa que de la comunidad y del ecosistema dañado”.

Y agregó que “no se pueden derramar 40.000 litros de petróleo por la simple negligencia de un funcionario; tienen que haber planes de prevención y de contingencia que eviten el daño al ecosistema si es que a alguien se le olvidó cerrar una llave. Valoro el esfuerzo de la Armada, pero las empresas debieran tener equipos y dispositivos mucho más eficaces para actuar ante este tipo de situaciones”, concluyó.

*Foto destacada: gentileza Armada de Chile.