“¿Qué habitabilidad tiene este pontón?”, se le preguntó a uno de los representantes de AKVA Group que se encontraba al interior de un pontón de alimentación atracado en la exhibición marina de Aqua Nor, feria acuícola que se está realizando por estos días en Trondheim, Noruega. El ejecutivo miró extrañado y respondió muy sueltamente “no tiene habitabilidad. Solo una cocinilla para calentar alimentos y un baño”.

Sin caer en cuenta todavía, se le volvió a preguntar: “¿pero cómo? ¿quién opera este pontón de alimentación?”. El representante de AKVA Group sonrió y dijo: “es que está pensado para que se alimenten los peces de forma remota. A lo más, para que venga alguna persona a realizar algunas mantenciones puntuales o cuando deben ser cargados alguno de sus ocho silos. Por eso la cocinilla y el baño”.

Si bien para la industria del salmón de Chile todavía es difícil proyectarse en inversiones que no cuenten con ningún humano abordo, por diversos motivos, de esta forma AKVA Group está respondiendo a las tendencias que la salmonicultora noruega viene experimentando desde hace un par de años con hechos concretos, como el “Centro de Crecimiento” que Leroy tiene instalado en la isla de Hitra y desde donde se alimentan remotamente los peces de 13 centros de cultivo que están dispuestos en una amplia zona. La labor que realizaban 75 personas, hoy la desempeñan 25 ejecutivos.

Pero lo anterior es solo parte de las apuestas que está realizando la proveedora de productos y servicios. “Este pontón también cuenta con el AKVA Hybrid, un sistema de baterías que permiten disminuir el consumo de combustible diésel en un 95%”, comentó el ejecutivo y rápidamente agregó: “¿Quieren ir a verlo?”.

Tanto avance ameritó seguir inmediatamente al ejecutivo de origen noruego que, en el andar, comentaba que el sistema híbrido de AKVA se basa en las tecnologías “que se encuentran en vehículos de alta gama y donde las baterías son cargadas por los generadores que están a bordo, paneles solares o sistemas eólicos con que cuenta el pontón. Lo mejor de todo”, dijo, “es que el sistema permite reducir en un 50-90% las emisiones de CO2”.

Por más que los visitantes del pontón de AKVA Group abrían algunas de las puertas esperando encontrar detrás algún camarote o sala de reuniones, eso no ocurrió.  Lo más concreto del cambio de paradigma que se está viviendo en la industria noruega fue cuando se le consultó por las pantallas y silla dispuesta en una pequeña sala al interior del artefacto naval. El ejecutivo volvió a reír y finalizó con que “esto se instaló solo para poder explicar mejor las capacidades del pontón a las personas. Pero, en realidad, ahí van unos generadores”.