En el marco de la llamada “Carretera Hídrica”, el presidente del Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero (Condepp), Hernán Cortés, rechazó cualquier intervención en el caudal del río Biobío por los -según dijo- efectos nocivos que tendrá sobre los recursos pesqueros de la región, tanto en el ecosistema como en el impacto económico y social en más de 4.000 mujeres y hombres de mar.

“Cualquier intervención al río Biobío matará la pesca artesanal de la región, porque recursos como la sardina, el róbalo o el pejerrey obtienen nutrientes y se reproducen mayoritariamente en la desembocadura del río con el golfo de Arauco; y si no hay desove, no habrá pesca, provocando no solo un tremendo daño ecológico, sino también económico y social para más de 4 mil pescadores y sus familias”, aseguró el dirigente.

Para Condepp, la solución para abastecer a las zonas agrícolas “no puede ser a costa de la pesca artesanal, por lo que nos mantenemos en estado de alerta. El gobierno no puede olvidar que el desarrollo del país no solo lo generan las empresas, no hay que cometer el mismo error que con la Ley de Pesca, entregando privilegios a unos pocos”, puntualizó Cortés.

A su vez, afirmó que ninguno de los proyectos en discusión en el marco de la “Carretera Hídrica” serán inocuos. “Los efectos serán irreparables y no habrá vuelta atrás, tal como ya lo han señalado investigadores de la Universidad de Concepción”, cerró.

*Fuente de la foto destacada: Archivo MOP.