Cada día, el relleno sanitario de La Laja recibe decenas de camiones cargados de residuos domiciliarios provenientes de las nueve comunas de la provincia de Llanquihue (región de Los Lagos). Este recinto, ubicado en Puerto Varas e inaugurado en abril del 2016, puso fin a los vertederos de la zona. Pero, si bien fue planificado para funcionar durante 20 años, este período podría ser menor si la población no toma conciencia que el problema de la basura no termina cuando es retirada desde sus hogares.

A poco más de tres años de su inauguración, el 50% de la capacidad de la primera etapa del relleno de La Laja -calculada para recibir residuos durante cinco años- ha sido sobrepasada y ya tiene más 15 metros de altura y cada año las cantidades aumentan alrededor de un 10% respecto del periodo anterior.

“El mayor problema es la materia orgánica. Es la que ensucia, produce líquidos, atrae aves y malos olores. Sabiendo que el 60% de la basura domiciliaria es orgánica, si esta fuera compostada por los hogares podríamos reducir la llegada de unas 47 toneladas de basura al día”, explica Marcelo Bustos, inspector técnico del relleno sanitario de La Laja.

Paola Ducci y María José Solari, socias de Taller Verde Sur, empresa que se dedica a la recolección de residuos domiciliarios y a su correcta disposición para el reciclaje, explican que los desechos orgánicos mal eliminados, como por ejemplo dispuestos en rellenos sanitarios, producen altas concentraciones de metano, uno de los principales gases del efecto invernadero y al compostarlos correctamente, la emisión disminuye.

El compostaje es un proceso natural que transforma la materia orgánica (restos de fruta y verdura) en abono natural para las plantas. Es un proceso que ocurre gracias a la actividad secuenciada de varios tipos de microorganismos descomponedores.

Por otra parte, se calcula que el 30% de los residuos generados por los hogares pueden ser reciclados. ReCrea Lago Llanquihue, una iniciativa de Fundación Legado Chile que promueve un cambio de conducta ambiental a través de la educación y el reciclaje, instaló, en abril del 2017, su primer punto limpio en Puerto Varas -ubicado en el estacionamiento exterior del supermercado Líder Express, en calle Gramado N°565- y pronto esperan inaugurar uno en Llanquihue.

Durante su primer año de funcionamiento, el Punto Limpio de ReCrea recibió más de 12.000 visitas, evitado la emisión de 1.123 toneladas de CO2 y que cerca de 600 árboles sean cortados.

Diseñado con un volumen de almacenaje de 12 toneladas y para recibir 16 tipos de materiales, este centro de reciclaje tuvo tal acogida, que rápidamente vio copada su capacidad, debiendo tomar medidas adicionales para hacer frente a esta inesperada demanda.

“En menos de siete meses superamos la meta de toneladas recicladas previstas para el primer año, lo que es un gran logro y nos tiene muy contentos. A su vez, es una demostración del cambio de consciencia en torno a los hábitos y a la cultura medioambiental de la comunidad de Puerto Varas y de toda la cuenca del lago Llanquihue. Tenemos personas que vienen desde Puerto Octay, Frutillar y otras localidades a dejar sus residuos”, detalla Francisca Schwarzhaupt, coordinadora de ReCrea Lago Llanquihue y directora ejecutiva de Fundación Legado Chile.

Desde su génesis, ReCrea fue pensado para ser implementado en otras localidades de la provincia y su desafío más inmediato es la construcción y operación de un punto limpio con 100% de trazabilidad en la ciudad de Llanquihue, para ello, además del financiamiento privado, se está postulando a fondos público.

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El interés por la correcta disposición de los residuos ha generado nuevas iniciativas en la zona e incluso algunas oportunidades de negocios. Pero como bien explica Francisca Schwarzhaupt, la gran cantidad de toneladas recicladas es también un desafío en torno a la cultura de la reducción, reutilización y el compostaje, como opción para los residuos orgánicos. Gracias al aporte del Punto Limpio ReCrea, en su primer año de operación, se evitó que el 1,6% de los residuos generados por la comuna de Puerto Varas no terminaran en el relleno sanitario y esta cifra va en aumento.

Un cambio desde el origen

Sin duda la solución definitiva a los residuos no es solo dónde disponerlos, sino que producir menos. Como señalan Ducci y Solari, la manera de hacerlo es siendo consumidores conscientes y responsables. “Debemos ser capaces de darnos cuenta qué cosas necesitamos realmente y luego elegirlas según su calidad, duración, envoltorio y materiales de producción entre otros”.

Macarena Antonucci, jefa de proyecto de TriCiclos, empresa a cargo de la operación del Punto Limpio de ReCrea y el mayor operador de Puntos Limpios en Latinoamérica, señala que hay que resolver dos problemas: “uno aguas abajo, es decir una vez que el residuo ya es generado, y el otro aguas arriba, buscando evitar la generación del residuo. Es este último al cual apunta y prioriza la Economía Circular, donde se vuelve relevante el rol de las empresas quienes tienen que repensar el ciclo de vida completo de los servicios y productos que ponen en el mercado. Siempre es mejor, en términos económicos, sociales y ambientales, la prevención que la reacción”.

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