Este martes 1 de octubre, se realizó en el hotel Cumbres de Puerto Varas (región de Los Lagos), el workshop “Construyendo una Cultura de Inocuidad Corporativa”, organizado por Aquagestión en alianza con NSF International.

En el encuentro, se difundieron las ventajas de instaurar al interior de las organizaciones donde se trabaja con productos alimenticios una “cultura de inocuidad”, donde los trabajadores conozcan la importancia de cada labor que realizan y donde cumplir con los protocolos y normas pase a ser algo natural, producto del compromiso que cada uno de ellos mantiene con su labor.

El primero en abrir la jornada fue el gerente de División de Aquagestión, Jorge Toro, quien relató la experiencia de su compañía en el camino para construir una cultura de inocuidad. Según comentó, la idea surgió hace un par de años cuando, después de una serie de auditorías a sus instalaciones, se dieron cuenta que debían mejorar y asegurar que se cumplan los protocolos de calidad en cada una de las áreas. Hoy, la situación ha cambiado bastante y la empresa se esfuerza cada día para  “ser una organización líder, trabajando con pasión en la entrega de nuestros servicios para convertirnos en un socio estratégico para nuestros grupos de interés, de la mano de la diversificación de nuestros servicios y mejora continua de nuestros equipos de trabajo”.

Un punto muy relevante en este proceso fue el objetivo estratégico que se propuso Aquagestión, relacionado con difundir los objetivos de la compañía “para que todos conozcan hacia dónde vamos, se involucren y conozcan la importancia de su rol para lograr cada meta”.

Hoy, la empresa cuenta con “embajadores de calidad”, personas que se han convertido en líderes y que promueven, día a día, la importancia de mantener altos estándares en todo momento.

Construyendo cultura

En el evento participó también la director training and education for Latin America de NSF International, Mónica Galleguillos, quien ahondó respecto a cómo se debe construir una cultura de inocuidad. Según sus palabras, este concepto consiste en un conjunto de actitudes, valores y creencias compartidas sobre la inocuidad alimentaria. Para ello, se debe establecer una estrategia con objetivos generales y estratégicos, además de actividades que permitan alcanzar resultados a través de mejoras importantes en términos de prácticas y comportamiento de las personas.

La experta recalcó el importante papel que cumplen, en el proceso de formar una cultura de inocuidad, los líderes de la organización, desde los altos ejecutivos hasta los operarios, así como la relevancia de mantener una comunicación frecuente, educación, métricas y trabajo en equipo para promover en todo momento esta nueva cultura. “Las habilidades aprendidas, incluida la adaptabilidad y la conciencia de los peligros hacen que las prácticas de inocuidad sean importantes y vayan más allá de una conversación teórica”, manifestó la representante de NSF International.

El seminario de Aquagestión contó también con la exposición del gerente general de Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal) de SalmonChile, Esteban Ramírez, cuya presentación se tituló: “Construyendo una Cultura de Excelencia, aprendizajes desde la experiencia del hacer”.