La actividad pesquera fuera de las 200 millas de la zona económica exclusiva (ZEE) de Chile es constante, dada la presencia permanente de biomasa de especies como jurel, caballa, reineta, entre otros. Cientos de barcos industriales de diversos países realizan faenas de captura en la zona del Pacífico sur.

Por convenciones internacionales se ha tratado de regular la extracción en aguas marítimascomunes. Chile es miembro activo de la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP-PS), entidad intergubernamental comprometida con la conservación y sostenibilidad de los recursos pesqueros y ecosistemas marinos. La instancia fue impulsada por Chile, Australia y Nueva Zelanda y entró en vigencia el 2012 y hoy la componen también: Perú, Ecuador, China, Corea, Rusia, la Unión Europea, entre otros. El objetivo es regular cuotas de pesca, especialmente de la pesquería del jurel, y además, establecer medidas para evitar la pesca ilegal, es decir, la pesca no declarada y no reglamentada.

Iván Oyarzún, coordinador regional operativo del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), afirmó que en Chile se realiza la inspección del 100% de las naves extranjeras que recalan en puertos nacionales. “Como Estado Rector de Puertos y como Estado Sujeto del Acuerdo Regional del Pacífico Sur, nos hemos autoimpuesto realizar el 100% de inspección de la naves extranjeras que llegan a territorio nacional. Esto no es menor, pues no todos los países se comprometen a aquello”.

Oyarzún agregó que el rol del Sernapesca es fiscalizar una serie de reglamentaciones pesqueras. Y además, cumplir con los protocolos de recepción de buques extranjeros junto con la Armada, Aduana, SAG, Salud, entre otros organismos.

Rodrigo Ormazábal, encargado de inspección de naves extranjeras de Sernapesca Biobío, explicó que “este año ya llevamos dos naves más controladas que el año pasado. Nuestra labor de fiscalización consiste en inspeccionar tanto la captura, bodegas y artes de pesca, también verificamos el uso del posicionador satelital, revisamos los track de navegación, dónde se efectuaron las maniobras de pesca y también verificamos los implementos con que deben contar las naves para evitar la pesca incidental de aves según lo determina la normativa internacional”.

En lo que va de 2019, son 16 buques factoría los que han pasado por Biobío, registrando descargas de recursos capturados en la denominada zona FAO 87, correspondientes al Pacífico sur. El desembarque puede demorar entre tres y cinco días y es supervisado en su totalidad por Sernapesca, entidad que además supervisa a la empresa Intertek, encargada de llevar a cabo la certificación de los desembarques.

El jurel ha sido la especie de mayor cantidad registrada en Biobío este año con más de 15 mil toneladas. Los buques que han recalado en la zona son principalmente de Polonia, Rusia, Corea del Sur, Ecuador Argentina y Panamá.

Fruto de las fiscalizaciones Sernapesca ha cursado dos infracciones, ambas correspondientes al buque de bandera de Corea del Sur “kwang Ja Ho”, por no cerrar adecuadamente el proceso de certificación con la empresa Intertek.

“Las naves extranjeras que efectúan descarga de sus capturas realizadas en aguas internacionales son almacenadas en contenedores que posteriormente son enviadas al marcado exterior por agencias navieras, y si bien esa carga nunca ingresa al país, debe moverse con la certificación exigida”, agregó Ormazábal.

Estos enormes buques recalan principalmente en San Vicente Terminal Internacional y en Talcahuano Terminal Portuario, ambos puertos reconocidos por su logística para albergar naves de grandes dimensiones, y también por la cercanía con los astilleros marítimos, pues muchas naves pasan también a mantención o reparaciones.