La Organización Marítima Internacional (OMI) está orientando sus esfuerzos a la reducción de los gases de efecto invernadero (GEI) del transporte marítimo en todo el mundo, y para esto se reunieron en Chile representantes de las autoridades marítimas de doce Estados de Sudamérica y del Caribe para analizar los alcances de la reducción de los contaminantes presentes en los combustibles de los buques.

Según explicó Roel Hoenders, oficial técnico de la División del Medio Ambiente Marino de la OMI, la reunión tuvo como propósito enfocarse en el Convenio Internacional para la Prevención de la Contaminación por los Buques (MARPOL) en su anexo VI, instrumento clave de la Organización Marítima Mundial, y que no ha sido ratificado por todos los países de la región. “Con este taller queremos ayudar a estos países a avanzar en el proceso de ratificación a través del intercambio de experiencias”, sostuvo.

Además, la OMI pretende materializar una serie de sugerencias que se puedan presentar a la COP25 para resaltar la contribución del sector marítimo al logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible N°13 de la Agenda 2030 referido a la Acción por el Clima.

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“Hemos visto durante todo el taller la importancia de la cooperación regional y del intercambio de experiencias para hacer avanzar a los países que están más retrasados en la implementación de medidas que puedan reducir la contaminación que provoca el transporte marítimo  a nivel mundial”. Para lo anterior, dijo Hoenders, “es necesario poseer una base de datos para  monitorear las emisiones, cuestión que no todos los países tienen, imposibilitando medir el progreso”.

El capitán de navío LT Luis Felipe Gracia, secretario ejecutivo del Comité de Administración Marítima Nacional, resaltó la importancia de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) en la aplicación, control y fiscalización de las medidas preventivas para evitar la contaminación de la industria naviera nacional, aumentando la eficiencia energética de los buques, disminuyendo la emisión de gases de efecto invernadero que llegan a la atmosfera.

El oficial explicó que se aplicarán medidas técnicas que consisten en modificar los cascos de los buques y mejorar los filtros de las maquinarias de las naves; otras medidas operacionales, que buscan reducir la velocidad de tránsito de los buques  y disminuir la cantidad de azufre que contienen los combustibles a un límite global de 0,50%, cuya entrada en vigencia es a partir  del 1 de enero del 2020, reduciendo las emisiones del transporte marítimo en un 75%.

El taller “El camino latinoamericano de la OMI hacia la COP25” contó  con la presencia de representantes de la Organización Marítima Internacional, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), junto con las delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.