Al celebrarse este sábado 30 de noviembre el “Día de la Acuicultura”, el presidente de la Sociedad Chilena de Acuicultura (Schacui), Antonio Vélez, destacó el rol de esta industria tanto a nivel nacional como internacional, destacando que actualmente la actividad representa más del 50% de la producción pesquera mundial destinada a consumo humano y que seguirá teniendo un papel preponderante de cara al futuro.

El experto también analizó las oportunidades que existen para que Chile siga desarrollando la acuicultura en otras áreas geográficas, como el norte del país, y en otras especies, avanzando así en términos de diversificación y haciendo que más personas puedan sumarse a este dinámico sector.

¿Cuáles, a su juicio, son los principales logros que se han obtenido los últimos años en la acuicultura nacional, principalmente, en la zona norte del país?

En la macro zona norte, en los últimos 30 años, principalmente desde Antofagasta a Coquimbo, se ha desarrollado y establecido una actividad acuícola de importancia regional, basada en tres especies de moluscos, como son el ostión del norte, el abalón rojo y la ostra del Pacífico. La acuicultura de estas especies está fuertemente orientada a la producción y exportación de un producto de alta calidad para consumo humano directo (ostión y abalón) en exigentes mercados globales, así como también para el desarrollo de actividades de engorda por cultivadores de otras latitudes (semillas sanitariamente certificadas de ostra).

La producción acuícola de estos recursos, con ciclo productivo completo, desde la obtención de  semillas en ambiente controlado, hasta la cosecha a talla comercial, demuestra un alto grado de conocimiento tecnológico para la domesticación de las distintas fases del desarrollo de éstos.

En estos casos, la añorada diversificación es una realidad. El conocimiento tecnológico alcanzado en el país para estas tres especies servirá de base, sin duda, para el desarrollo acuícola de otros moluscos, bivalvos o gasterópodos.

¿Cuáles siguen siendo los desafíos de la acuicultura en el norte? ¿Es posible seguir avanzando en diversificación acuícola?

Por supuesto que es posible seguir avanzando, y debemos seguir preocupándonos por el crecimiento de la acuicultura nacional basada en una mayor diversidad de especies y sistemas productivos, acorde con la existencia de variadas condiciones ambientales costeras o mediterráneas de nuestro país, de modo de  ampliar la oferta de la canasta acuícola de la macro zona norte.

Los desafíos están puestos en concretar proyectos productivos a escala comercial en tres especies de peces marinos, por lo pronto, como son la corvina, palometa o dorado del norte y congrio colorado, cuyo desarrollo científico-tecnológico está siendo apoyado con fondos públicos a través de Corfo.  Estas especies cuentan actualmente con un buen nivel de desarrollo tecnológico que permitirá, en el corto o mediano plazo, alcanzar el escalamiento productivo.

La gran esperanza es que estos programas transfieran el conocimiento tecnológico productivo que permita la creación de una industria piscícola marina variada, con elementos de sustentabilidad económica, ambiental y social, bases fundamentales de la acuicultura moderna.

¿Qué otras especies se ven interesantes?

En la acuicultura mediterránea de la zona norte, y luego de un largo periodo de investigación y desarrollo, los interesantes avances tecnológicos experimentales alcanzados en los últimos cinco años en la acuicultura del camarón de río del norte permiten suponer que esta especie, con el apoyo de Corfo, podría desarrollar una acuicultura de importante impacto social en las cuencas de los ríos de la zona norte, desde Los Vilos a Arica.

¿Qué otros desafíos persisten para el sector?

Otro importante reto es el desarrollo del mercado local, a fin de incrementar la presencia de los productos de la acuicultura en nuestros mercados, de modo de incorporar en dieta de nuestros niños y jóvenes aquellos nutrientes esenciales tan estudiados y mundialmente reconocidos de los productos marinos chilenos. Solo un programa potente de aumento de consumo de productos del mar, que incluya los productos acuícolas (junto a los productos pesqueros tradicionales), permitirá  mejorar la calidad de la alimentación de nuestra población, hoy por hoy con niveles de obesidad que no se pueden obviar y cuyos efectos en salud pública están ampliamente estudiados.

En este sentido, tenemos muchas esperanzas que el Indespa consolide el sector pesquero artesanal, dotándolo de tecnología y transformándolo en un actor relevante de la producción acuícola para las economías territoriales, locales, con claros elementos de sustentabilidad, incidiendo así en la cultura culinaria nacional y no solo costera, con productos de alta calidad alimentaria.

Ciertamente que la acuicultura, así como otras industrias de alimentos, tiene desafíos que resolver en el corto y mediano plazo, donde los elementos de sustentabilidad antes mencionados deben expresarse de la mejor forma posible, con el fin de permitir el crecimiento de una industria ordenada y ambientalmente amigable, que piensa en las generaciones futuras y con claros elementos de sustentabilidad social y económica.

¿Qué mensaje le daría a los acuicultores chilenos en su día?

En primer lugar, felicitarlos por el esfuerzo que ponen en desarrollar una actividad clave en el abastecimiento de productos alimentarios de calidad. Hay que tener claro que cada día más, la acuicultura sostiene la producción de productos pesqueros que la sociedad demanda. Los trabajadores de esta industria deben sentirse orgullosos de pertenecer a ella, una industria productora de alimento de calidad, trazada y certificada. El futuro alimentario de la humanidad depende del éxito de la acuicultura mundial.

Hoy, la acuicultura representa más del  50% de la producción pesquera mundial destinada a consumo humano. Eso es producto del esfuerzo financiero de las empresas  y emprendedores, así como de las personas que trabajan en la actividad a nivel global, muchas veces bajo condiciones duras y desafiantes. El crecimiento sostenido de esta industria a nivel global en los últimos 30 años es motivo de orgullo para todos los acuicultores del mundo.

Les mando un abrazo desde la Sociedad Chilena de Acuicultura, la cual está abierta a recibir nuevos socios desde todos los rincones del país. ¡Feliz Día, amigos!