“¿Quién no ha probado el cochayuyo?”, preguntó -micrófono en mano- un chef, al inicio de una clase abierta de cocina, durante una nueva “parada” de la Ruta de las Caletas, el pasado jueves 19 de diciembre, en la histórica Plaza Los Heróes de Rancagua.

“¡Yo!”, respondieron al unísono algunos transeúntes, antes de sumarse espontáneamente y con entusiasmo a la “lección” culinaria, junto con distintas autoridades, entre estas el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Román Zelaya.

Acompañado de tomates, lechugas, quínoa y aliños diversos, el cochayuyo “reinó” en los platos que -bajo la guía del chef- prepararon los “alumnos”.

Mientras, a unos metros, en vistosos puestos, pescadores y algueros de distintas caletas de la región de O’Higgins ofrecían productos elaborados: desde luche deshidratado hasta mermelada de algas.

Vitrina para el quehacer artesanal

La Ruta de Las Caletas es una iniciativa del Indespa -nuevo organismo dependiente del Ministerio de Economía- que apunta a mostrar el trabajo cotidiano del sector artesanal y promover el consumo de productos del mar.

“Ahora estamos en Rancagua, con el objeto de que los pescadores puedan exhibir sus productos a la comunidad. De esta manera, las personas conocen lo que ellos hacen y se posibilita un mayor consumo de alimentos del mar, tanto pescados como algas. Junto con lo anterior, los pescadores agregan valor a su trabajo y generan mayores ingresos”, destacó el subsecretario Zelaya al inaugurar la actividad, con gorro cocinero y delantal.

Ocho paradas

El director (s) del Indespa, Ricardo Radebach; y el seremi de Economía de O’Higgins, Félix Ortiz, se contaron igualmente entre las autoridades que participaron en la clase abierta.

La de Rancagua es -después de Curicó- la segunda de ocho paradas de la Ruta de las Caletas que tendrán lugar a lo largo del país. Entre los próximos destinos figuran Antofagasta, Tarapacá, Valparaíso y Ñuble.