Mediante una carta dirigida al ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, el Consorcio Puente Chacao (CPC), cuyo accionista controlador es la empresa coreana Hyundai Engineering & Construction Co, hizo presente que el MOP, una vez adjudicado el proyecto y acordado su alcance y precio, encargó modificaciones que implicaban un proyecto distinto. En su oportunidad, la empresa aseguró que representó “los mayores costos que esto acarreaba; a pesar de lo cual el mandante confirmó sus instrucciones”.

El CPC solicitó que se modificara el contrato, lo que no se materializó durante el período del gobierno anterior, por esto CPC entregó toda la información a las nuevas autoridades.

“Aunque el MOP aprobó en diciembre de 2018 el proyecto de ingeniería definitivo, no cumplió con su compromiso de formalizar contractualmente los cambios al proyecto y compensar los mayores costos asociados a los cambios ordenados”, aseveró la compañía ayer lunes 23 de diciembre, añadiendo que durante este mes de diciembre los representantes de CPC se reunieron con el equipo del MOP y su asesor legal externo, quienes informaron a la empresa que, contradiciendo todo lo comprometido anteriormente, no se formalizarían los cambios al proyecto, ni se compensarían los mayores costos.

En ese marco, Hyundai sostuvo que “el incumplimiento de los compromisos contraídos por parte del MOP, la mala fe con que se han llevado adelante las conversaciones, el perjuicio injusto que de ello se deriva y la completa inseguridad jurídica que se instala como consecuencia, llevaron a CPC a la conclusión que es imposible, en estas condiciones, continuar con las obras”.

Luego, adujo que “por primera vez en la historia de Hyundai, después de tres años de conversaciones, espera y reiterados compromisos incumplidos, la empresa se ha visto en la imposibilidad de continuar las obras sobre el canal de Chacao”. Y puntualizó: “Más de 880 proyectos, en más de 70 países, atestiguan la experiencia y el nivel profesional de la compañía”.

Inmediatamente, dijo confiar en que en las instancias correspondientes se impondrá el cumplimiento de las obligaciones contraídas por el MOP con la empresa.

Finalmente, CPC lamentó los efectos que esta situación “traerá a los trabajadores y a los habitantes de Chiloé, que perderán sus empleos en un momento muy difícil, así como la frustración de la esperanza de conectividad que representaba esta obra; la más importante de la historia de Chile en su categoría”.