En Chile, el cultivo de salmones y truchas ha crecido rápidamente durante los últimos años, convirtiéndose en una de las fuentes económicas más importantes para el país. Sin embargo, las enfermedades infecciosas causadas por bacterias, virus, micosis y parásitos, resultan en millonarias pérdidas para la producción acuícola chilena, y con el consiguiente aumento del uso de antibióticos y antiparasitarios.

Después de 30 años de su primera aparición, el principal problema de salud en la industria del salmón continúa siendo la septicemia rickettsial salmonídea (SRS), que junto con otros brotes de enfermedades, revelan que las vacunas no proporcionan niveles aceptables de protección inmunológica duradera. Por otro lado, debido a la gran dependencia de la salmonicultura en el sector acuícola-pesquero, el Estado chileno promovió el Programa de Diversificación de la Acuicultura, que incluye nuevas especies como Merluccius australis (merluza austral), Cilus gilberti (corvina) y Genypterus chilensis (congrio colorado), sin embargo, investigaciones específicas sobre el sistema inmune y el desarrollo de vacunas son cuestiones que aún deben abordarse y considerarse tan importantes como las tecnologías de producción para nuevas especies de peces.

Con base en la experiencia adquirida en el cultivo de salmónidos, debería ser obligatorio un esfuerzo para estudiar el sistema inmune de las nuevas especies para desarrollar el conocimiento de los enfoques de vacunación, con el objetivo de proteger estas especies de acuicultura antes de que ocurran brotes de enfermedades, sostienen C. Flores-Kossack, R. Montero, B. Köllner y K.Maisey en un artículo publicado en Fish & Shellfish Immunology.

“Esta investigación se centra en el estado actual de la industria acuícola chilena, los desafíos relacionados con los patógenos microbianos emergentes y reemergentes en el cultivo de salmónidos, y las necesidades resultantes en el desarrollo de protección inmunológica mediante vacunas diseñadas racionalmente. También discutimos sobre lo que hemos aprendido en 25 años de investigaciones sobre salmónidos y lo que se puede aplicar a las nuevas especies de cultivo chilenas en inmunología y vacunología”, subrayan en el estudio, al cual puede acceder presionando aquí.

*Fuente de la foto destacada: Terram.