Esta semana, se lanzó formalmente el proyecto “Acuicultura Multitrófica Integrada (AMI)”, el cual es ejecutado por la Universidad de Aysén (UAysén), Salmones Blumar y la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile), a través de su Instituto Tecnológico, Intesal. Esta iniciativa busca el desarrollo de las comunidades locales a través del fortalecimiento y diversificación de la acuicultura en la región.

LEA >> Explican cómo opera proyecto de policultivos en concesiones de salmón

Mediante recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), del Gobierno Regional (GORE) de Aysén y su Consejo, el académico de la UAysén Cristián Bader inició esta interesante innovación. El proyecto cuenta con el respaldo del sector privado, representado por la empresa Blumar, cuyo gerente de salmones, Pedro Pablo Laporte, precisó que también se ha priorizado el desarrollo integral de las comunidades del litoral de la región de Aysén.

“Se trata de una experiencia muy interesante de desarrollo sustentable que alterna la utilización de los centros de cultivo que, una vez en descanso, pueden ser utilizados mediante un sistema de rotación de especies, específicamente macroalgas para consumo humano y otros usos, lo que permite generar fuentes de trabajo a las comunidades locales de pescadores artesanales”, aseguró el ejecutivo de Blumar.

Laporte añadió que la iniciativa es “muy interesante pensando en la diversificación de la acuicultura y protección del medio ambiente, donde el rol de la academia, en este caso de la Universidad de Aysén, es protagónico, al igual que el compromiso de SalmonChile y de Blumar”.

Vinculación territorial

El lanzamiento de este plan piloto es parte de las acciones que el gremio salmonicultor, SalmonChile, viene impulsando para aumentar su presencia territorial y generar vínculos virtuosos con la comunidad local. “Esta innovación permite que nuestros centros de cultivo en descanso sean aprovechados por la comunidad, a la vez que fomentamos la acuicultura de algas y productos de consumo humano”, afirmó el representante de la asociación salmonicultora en Aysén, Hernán Rebolledo.

En la misma línea, el gerente del Intesal, Esteban Ramírez, destacó que este proyecto tiene enormes ventajas para el territorio y para la investigación, especialmente para hacer frente a potenciales aumentos de eventos de Floraciones Algales Nocivas (FANs, también conocidas como blooms).

“Este proyecto es innovación colaborativa, porque involucramos a pescadores artesanales que tienen experiencia en el cultivo de algas y a otros que no, pero que quieren diversificarse y poder sumarse a futuro a una producción de algas de mayor escala y con claros objetivos comerciales”, precisó Ramírez.

A su vez, el representante del Intesal resaltó que este proyecto puede traer avances en materia de remediación de los fondos marinos. Lo anterior, debido a que los organismos multitróficos como los del proyecto permiten que los alimentos y residuos, nutrientes y subproductos no consumidos por los salmones sean capturados y convertidos en biomasa por estos microorganismos.

El consejero regional Eligio Montecinos, integrante de la Comisión de Fomento Productivo del CORE, subrayó que esta experiencia deberá ser el punto de partida de futuros proyectos que tengan un impacto social y productivo potente entre la gente del litoral. “Apoyar financieramente este FIC es también una señal de confianza para respaldar a un sector productivo que tiene mucho potencial, y que debe ser capaz de demostrar que con innovación e incorporando a los pescadores puede proyectarse y crecer sustentablemente”, acotó el representante de la provincia de Aysén.

Potencial para producir algas

El experto japonés Kota Wada, quien asistió recientemente a una de las actividades que son parte del proyecto FIC, enfatizó que Chile es el único país del mundo que ambientalmente puede tener un cultivo anual de algas, lo que se debe a las condiciones de temperatura de sus aguas marinas.

“Existe una tendencia mundial que avala el aumento del consumo de algas para diversos usos, incluida la producción de biogás, por lo que Chile tiene grandes perspectivas de desarrollo con este rubro, que además permite ampliar las oportunidades para los pescadores y comunidades del litoral de Aysén que deben hacerse cargo de la explotación sustentable de los bancos naturales de algas, que son muy abundantes en esta parte del país”, reforzó el experto nipón.