“Según estudios internacionales, el posible origen del coronavirus estaría en la vida silvestre, específicamente en murciélagos, descartando la hipótesis inicial que señalaba a las serpientes dentro del ciclo, desconociéndose cómo el virus pudo haberse transmitido de animales a humanos”, explica el presidente del Consejo Regional Ñuble del Colegio Médico Veterinario (Colmevet), Ignacio Troncoso, recordando que los síntomas del virus pueden manifestarse desde un resfriado común hasta un síndrome respiratorio agudo severo.

Tanto es así, que la preocupación ya ha hecho que las autoridades chinas prohíban la comercialización de animales silvestres en todo su territorio, con miras a controlar la expansión de la epidemia en el país, debido a que el origen del brote -se presume- se habría originado en el “mercado mojado” de Wuhan, lugar donde se realizan este tipo de ventas.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) estima que no menos del 60% de los patógenos humanos y del 75% de las enfermedades de reciente aparición son enfermedades zoonóticas, por lo tanto, tienen directa relación con las actividades de la salud pública veterinaria.

Dentro del trabajo colaborativo que realiza Colmevet, se encuentra la coordinación con autoridades de salud, tanto para la prevención como para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades zoonóticas, entendiendo que hoy se potencia cada vez más el concepto de “una sola salud”, integrando la salud humana, ambiental y animal, lo que hace que los médicos veterinarios sean los profesionales idóneos para entender el origen de este tipo de enfermedades y tomar medidas para controlar su propagación.

*Fuente de la imagen destacada: Eluniverso.com.