Mediante sus filiales Salmonoil S.A. & Bioils S.A. y la Municipalidad de Calbuco, Fiordo Austral Group firmó en diciembre el convenio de colaboración constructiva con el objetivo de desarrollar proyectos de carácter ambiental orientados al reciclaje. “Dichas iniciativas irán en beneficio de las comunidades con especial énfasis en las comunidades que se ubican dentro del área de influencia de nuestras actividades”, afirmó la empresa en un comunicado de prensa.

La firma de este documento es el puntapié inicial para el desarrollo de dos importantes iniciativas que la compañía ejecutará durante el 2020. Pedro Chávez Del Villar, gerente de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) de Fiordo Austral Group, inició este proceso mediante una capacitación. “Tenemos una historia de colaboración y relacionamiento con nuestros vecinos, nos interesa consolidar este trabajo a través de acciones concretas, sobre reciclaje y campañas medioambientales”, manifestó el ejecutivo.

El programa con Salmonoil S.A. & Bioils S.A. está diseñado para recolectar y reutilizar aceites de frituras que resultan de las actividades comunales, como ferias costumbristas, y para ello se dispondrá de puntos limpios de recolección en lugares estratégicos que el Municipio defina, además de las sedes de comunidades indígenas y juntas de vecinos. De igual manera, se realizarán charlas a escuelas y organizaciones sociales y se instalarán puntos limpios de recolección fijos e itinerantes con certificación de recolección y destino final según la normativa vigente.

Por otra parte, la compañía ejecutará un proyecto piloto para la generación de biogás con desechos orgánicos mediante digestión anaeróbica en biorreactores instalados en escuelas rurales para generar calefacción de una sala o patio interior.

Todas estas iniciativas se insertan en el Programa de Responsabilidad Social 2020 de Fiordo Austral Group, tras la creación de esta nueva gerencia a mediados del 2019, liderada por Pedro Chávez.

“En Fiordo Austral Group reciclamos residuos orgánicos del mundo agroindustrial, abarcando industrias como el vino, donde se obtiene la pepita de uva que se transforma en aceite para alimentación humana; la industria del té, donde se obtiene los desechos de rosa mosqueta que se transforman en aceites para uso cosmético; la industria pesquera y acuícola, donde se transforman los desechos en proteínas y aceites para consumo animal y humano; y finalmente de la industria de la alimentación donde recuperamos los aceites de fritura usados para transformarlos en materia prima para biodiésel”, añadió la empresa.