El pasado miércoles 22 de enero, el Presidente de la República, Sebastián Piñera, firmó el proyecto de ley que crea el Ministerio de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural para -en palabras del mandatario- impulsar la actividad de uno de los motores económicos del país.

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La nueva cartera de Estado propuesta por el Ejecutivo contará con dos subsecretarías, una de Agricultura, Alimentos y Desarrollo Rural, y otra de Pesca y Acuicultura.

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Y para ahondar en las impresiones del sector sobre esta noticia, AQUA dialogó con Marcelo Campos Larraín, presidente del Grupo de Trabajo de Acuicultura (GT ACU) del Comité Oceanográfico Nacional (CONA), quien a su vez es socio director de Acuasesorías Ltda.

¿Qué le parece este anuncio del Gobierno de Sebastián Piñera?

Antes que todo, es importante recordar que con el mensaje presidencial N°077-361, fechado el 16 de octubre de 2013, Sebastián Piñera sometió a consideración del Congreso un proyecto de ley que pretendía crear el Ministerio de Agricultura, Alimentos, Pesca y Recursos Forestales y el Sistema Nacional de Inocuidad Alimentaria, con la finalidad de fortalecer la institucionalidad del Ministerio de Agricultura, mejorar la salud y bienestar de los consumidores y consolidar a Chile como una potencia alimentaria y forestal sustentable.

Este proyecto, que fue ingresado el 17 de diciembre de 2013 a primer trámite constitucional en la Cámara de Diputados e identificado como boletín N°9157-01, como consta en el acta de la sesión 8ª de la legislatura 362ª de la Cámara de Diputados, efectuada el 3 de abril de 2014, fue retirado de trámite mediante oficio de Michelle Bachelet, aduciendo al uso de sus facultades constitucionales.

Ahora bien, dicha iniciativa, a diferencia de la actual, al menos consideraba en el nombre del ministerio a “Pesca”; el actual ni eso. En ese entonces ya era preocupante que no se mencionara “Acuicultura”, que como es ampliamente sabido, corresponde a uno de los principales motores de la economía nacional.

¿Qué efectos tiene el que no se mencione “Acuicultura” en el nombre?

El no mencionarla y reconocerla en el nombre de la institución con la cual se pretende regularla, es pensar que se la está ninguneando y pasa a ser “menos que el hermano pobre” o sencillamente “no reconocido” de las restantes actividades económicas.

Lo lógico y natural, antes de proponer nuevos cambios ministeriales, es efectuar un completo análisis de la gobernanza y reconocer el importante rol que la acuicultura tiene en el desarrollo del país.

¿Qué sucederá si el proyecto avanza en el Congreso tal como está?

De insistirse en este proyecto, para ser ecuánimes, se debería analizar la justificación de varios actuales ministerios y de muchas subsecretarías, que, conforme a los principios de una gobernanza moderna, sencillamente parecen no justificarse, lo cual evidentemente no es el caso de la pesca y la acuicultura.

Es que la creación de un ministerio con atribuciones tan amplias y variadas como sería el que actualmente se propone, complejizará cada vez más el actual panorama de administración y gestión de la acuicultura. A su vez, con una autoridad multisectorial, se provocará demasiada burocracia y una concentración de la alta demanda social que históricamente han tenido agricultores, ganaderos, cazadores, silvicultores, pescadores (artesanales, industriales y deportivos) y acuicultores, entre otros, y a los cuales ahora también se suman los pueblos originarios.

¿Qué puede ocurrir con la Subpesca como ente sectorial?

De conformidad a mi experiencia profesional y habiéndome desempeñado por más de siete años como jefe de la División Acuicultura de Subpesca, puedo aseverar que para poder realizar iniciativas públicas siempre debe haber “voluntad política”.

Muchas veces las ideas y propuestas de mejora, sencillamente se soslayan y/o desaprovechan por la tramitomanía (1) como la tramitología (2), como asimismo por la falta de expedición que los mandos medios tienen para lograr el tiempo y/o dedicación de la máxima autoridad sectorial.

¿Qué le parecen las declaraciones del ministro de Agricultura, Antonio Walker, quien destacó la incorporación de la Subpesca al nuevo ministerio?

Ese tipo de declaraciones son las que precisamente me preocupan y fundamentan mi opinión que, según he podido constatar, comparten muchos profesionales pesqueros y acuicultores.

Es que efectivamente dan cuenta que lo que se pretende es potenciar a la agricultura en base a lo que significan la pesca y la acuicultura. Aseveraciones como “Incorporamos a la Subsecretaría de Pesca, un sector que exporta más de US$6 mil millones; es el tercer sector que más exporta en el país“, “Esto es una gran noticia, porque nos da mucho peso económico y político a nuestro ministerio” y “Vamos a tener un ministerio poderoso para ayudar a los agricultores a aprovechar este tremendo potencial, y muy especialmente a los pequeños agricultores“, son las que dan cuenta que lo pretendido es potenciar un sector en perjuicio o ninguneo de otras actividades económicas y particularmente de la acuicultura que ha demostrado con creces ser de extrema trascendencia para el desarrollo social y económico del país.

Lo trascendente, en definitiva, es tener autoridades conocedoras de la pesca y la acuicultura, comprometidas con la conservación de los recursos vivos renovables, y con la suficiente llegada política para resolver eficiente y oportunamente las diversas complejidades y desafíos sectoriales.

(1) Empleo exagerado de trámites.

(2) Arte o ciencia de resolver, perfeccionar o facilitar los trámites.