Un reimpulso al “Plan de Mitigación de los Trabajadores Pesqueros Embarcados”, específicamente para los desempleados por la denominada Ley de la Jibia, comenzaron dirigentes de los Sindicatos Interempresa de Oficiales Capitanes y de Tripulantes de Arrastre. La acción se generó a través de una entrevista que el diputado Gastón Saavedra solicitó al gobernador provincial de Concepción, Robert Contreras, para que intervenga a fin de agilizar los retrasados trámites pendientes.

La reunión se realizó en la sede de la Gobernación y asistieron los presidente y secretario de Capitanes, Juan Carlos González y Óscar Alvear -respectivamente-, y el presidente de Tripulantes de Arrastre, Ricardo Flores.

González adujo que el impacto de la Ley de la Jibia dejó trabajadores embarcados cesantes de diversas empresas, siete barcos paralizados, líneas cerradas, más de dos mil personas -de flota y planta- sin empleo, y aseguró que quedó en el mar un capital de US$150 millones sin extraer. Y hasta el momento, añadió, no han recibido medida alguna de mitigación, “aunque la situación comenzó en enero de 2019 y las propuestas de los trabajadores deberían haber tenido solución en diciembre. Ha habido conversaciones con contrapropuestas, pero solamente verbales, nada por escrito y no podemos seguir esperando”, enfatizó.

Plan

Entre los puntos del plan presentado por los trabajadores al gobierno, hace varios meses, se contempla, en lo básico, pensión de dos sueldos mínimos para los embarcados mayores de 50 años con más de diez años de trabajo en el sector. En apoyos para proyectos productivos, en tanto, se solicitó $18 milllones, todo con sus reglas específicas para acceder y con posibilidad de asociatividad.

También se planteó la convalidación de los títulos profesionales para que los afectados cesantes puedan trabajar en la marina mercante en el sur del país.

“Las respuestas, verbales, han sido pensiones de un sueldo mínimo solo para 18 mayores personas de 60 años mínimo y cuatro millones para emprendimientos. Esto cuando los datos actuales es que son -por ahora- más de 25 los afectados de más de 50 años de edad y que está internacionalmente reconocido que el promedio de edad de fallecimiento en este rubro (trabajo muy pesado) es de 62 años”, dijo Ricardo Flores, advirtiendo que en su sindicato son 19 los tripulantes desempleados por la Ley de la Jibia que están en esa situación.

En cuanto a la convalidación de marina de pesca a marina mercante, Óscar Alvear recalcó que es solo una decisión política, “porque los hombres tienen los conocimientos y la experiencia para navegar en el sur”.

Gastón Saavedra, por su parte, subrayó que las autoridades deben considerar que los trabajadores embarcados “no están pidiendo más que poder trabajar, dentro del rubro o en emprendimientos, y recibir la justa compensación por el impacto de la legislación”.