En el contexto de la denominada “agenda social”, un total de cinco nuevas plantas de agua potable se entregarán a pescadores de caletas de Coquimbo.

La iniciativa posiciona a esta región como una de las zonas del país con mayor cantidad de instalaciones de este tipo en asentamientos costeros artesanales.

Las nuevas desaladoras serán levantadas próximamente en las caletas Apolillado, Talquilla, Huentelauquén, Totoralillo Centro y Puerto Oscuro.

Las plantas captan agua del mar y la convierten en apta para el consumo humano, tras someterla a un proceso de tratamiento y filtrado (osmosis inversa).

Además, tienen un funcionamiento amigable con el medio ambiente, pues se alimentan con energía proveniente de paneles solares.

De esta manera, la iniciativa beneficiará directamente a las tres provincias que componen la región de Coquimbo: Elqui, Limarí y Choapa.

Las plantas serán levantadas en enclaves apartados y que presentan carencias hídricas. De hecho, estos asentamientos dependen hoy de camiones aljibe para acceder al agua potable.

En conjunto, las instalaciones entregarán un total de 20 mil litros diarios de agua potable a los pescadores e implicaron una inversión pública aproximada de $400 millones.

Las nuevas desaladoras se sumarán a otras plantas ya construidas o inauguradas en caletas de la región de Coquimbo: Talcaruca, Maitencillo, Totoralillo Norte y Chigualoco.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Román Zelaya, destacó que estas nuevas plantas mejorarán la calidad de vida de los pescadores, y que los ayudarán a desarrollar sus actividades.