Un total de cuatro plantas desalinizadoras entregarán, en conjunto, 32 mil litros diarios de agua potable a pescadores de la región de Tarapacá. Las desaladoras -impulsadas por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y ejecutadas por el Indespa- se levantarán en las caletas San Marcos, Chipana, Chanavaya y Río Seco.

Esta iniciativa posiciona a Tarapacá como una de las regiones del país con mayor cantidad de instalaciones de este tipo en asentamientos artesanales.

Las plantas -que implicaron una inversión pública de $346 millones- captan agua del mar y la convierten en apta para el consumo humano, tras someterla a un proceso de tratamiento y filtrado (osmosis inversa).

Además, tienen un funcionamiento amigable con el medio ambiente, pues se alimentan con energía proveniente de paneles solares.

“Estas instalaciones favorecerán a caletas apartadas y con carencias hídricas. De hecho, los asentamientos beneficiados en Tarapacá dependen hoy de camiones aljibe acceder al agua.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Román Zelaya, aseguró que “las nuevas plantas mejorarán la calidad de vida de los pescadores de la región de Tarapacá y que los “ayudarán a desarrollar sus actividades productivas”.

Las desalinizadoras de San Marcos, Chipana y Chanavaya serán inauguradas en el corto plazo. La de Río Seco, en tanto, será construida dentro de los próximos meses.

Las cuatro desaladoras se sumarán a otras plantas ya construidas o inauguradas en el norte del país, como ocurre, por ejemplo, en las caletas Los Burros-La Reina, Pan de Azúcar y Chañaral de Aceituno, en Atacama; y Chigualoco, Maitencillo de Canela y Totoralillo Norte, en Coquimbo.

En total, se entregarán 17 instalaciones de este mismo tipo a pescadores artesanales de todo el país.

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