Recientemente, BioMar Noruega se refirió al dictamen del Tribunal del Distrito de Oslo que resolvió que las dos patentes que protegen la tecnología  SuperSmolt –comercializada por la empresa STIM– son válidas y que tuvo como consecuencia que la productora de alimento para salmónidos deba compensar a STIM por un monto de alrededor de NOK 23 millones (US$ 2,4 millones).

De acuerdo con la compañía, si bien el fallo no afecta el derecho de BioMar de continuar produciendo y vendiendo la actual variedad de productos que provee para la smoltificación en ningún país, BioMar ha decidido apelar a esta sentencia por haber infringido una de las dos patentes STIM existentes en Noruega en 2017/18 y haber violado la Ley de Comercialización.

La empresa negó haber copiado una tecnología protegida por patentes válidas o haber cometido otros actos ilícitos con el lanzamiento de la versión anterior de su producto para la transferencia de smolts, Intro Tuning. “Creemos, verdaderamente, que un método generalmente conocido para mejorar la esmoltificación en la acuicultura no puede ser protegido por una patente”, sostuvieron.

“Como importante colaborador de la industria en términos de innovación y como empresa con un sólido historial de desarrollo de tecnología patentada, respetamos plenamente los derechos de propiedad intelectual. Sin embargo, creemos que en este caso no hemos infringido ninguna patente válida, en la medida de que el conocimiento fundamental existía tanto internamente en BioMar, como al interior de la industria antes de la presentación de la patente de STIM en cuestión”, expresaron.

BioMar Noruega añadió que, a pesar de estos hechos, ha continuado desarrollando un enfoque para ayudar a mejorar el proceso de smoltificación. “A través de nuestras innovaciones, hemos contribuido con nuevos alimentos y tecnologías para mejorar tanto la rentabilidad como el impacto biológico”, explicó Håvard Jørgensen, MD de BioMar Noruega y ex director mundial de I+D del Grupo BioMar.

Por lo tanto, con el apoyo de abogados expertos en patentes, la empresa informó que apelará el caso de patente de STIM contra BioMar en Noruega. “BioMar y otras dos empresas líderes en el sector de los alimentos para animales también han impugnado la patente de STIM, presentando objeciones en la Oficina Europea de Patentes (EPO, por su sigla en inglés). Si las objeciones tienen éxito, esto llevará automáticamente a la revocación de la patente de STIM incluso en Noruega”, sostuvieron.

“Continuaremos trabajando por el derecho de la industria a producir alimentos para apoyar el crecimiento y la salud de los peces durante la transferencia a agua de mar y la smoltificación, y así dar a los acuicultores la posibilidad de utilizar la estrategia de alimentación de su elección”, concluyó Håvard Jørgensen.

Desde BioMar Chile, en tanto, el gerente general, Eduardo Hagedorn, afirmó que no está en su ámbito referirse a esta situación específica ocurrida en una filial de otro país, pero sí quiso aclarar que el alcance del fallo es para Noruega. De igual forma, destacó que confía en la forma en que se trabaja en BioMar, “con un equipo de personas muy profesional impulsado por un espíritu de constante innovación en conjunto con los clientes, con miras hacia una acuicultura cada vez más sustentable”.