La semana pasada se realizó en la ciudad-puerto de Coquimbo, región de Coquimbo, la penúltima reunión de la “Mesa de Seguridad Laboral”, instruida por la ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldivar, y presidida por el subsecretario de Previsión Social, Pedro Pizarro; instancia en la cual las y los trabajadores están exigiendo una reforma a la actual Ley N°16.744, donde esperan cambios profundos en lo que se refiere a: enfermedades profesionales; accidentes laborales, y trabajo pesado.

Hasta Coquimbo llegaron oficiales, tripulantes y trabajadores de las plantas de proceso de la industria pesquera nacional, procedentes de Arica (región de Arica y Parinacota), Iquique (región de Tarapacá), Mejillones (región de Antofagasta), Talcahuano y Coronel (en la región del Biobío); donde también estuvieron presentes dirigentes de la región de Coquimbo y representantes de las regiones de Valparaíso y de Magallanes y la Antártica Chilena, además de especialistas de las materias, representantes del Gobierno central y autoridades regionales.

Los dirigentes sectoriales dijeron estar tranquilos y expectantes a la última sesión que está agendada para el viernes 3 de abril en la ciudad-puerto de Mejillones, la cual puede tener cambio de fecha debido a la contingencia por el covid-19 (coronavirus).

En ese marco, Fernando Ossa, quien es representante de los oficiales de máquinas de Iquique, manifestó que durante todo este tiempo, donde se comenzó sesionado en Iquique, Arica, Punta Arenas, Puerto Chacabuco, Talcahuano y ahora Coquimbo, “hemos visto una buena disposición de la autoridad central en buscar soluciones. Es así como se han corregido los formularios de postulaciones a trabajo pesado; se determinaron plazos para responder a los reclamos ante los accidentes de trabajo; se revisarán los listados para incorporar nuevas enfermedades profesionales; se capacitará a los dirigentes en sus respectivas regiones, para que tengamos un verdadero conocimiento de las facultades y derechos que tenemos dentro de esta ley, y la de la que se venga, entre otras correcciones y acuerdos”.

El tesorero del Sindicato de Coquimbo, Humberto Valenzuela, hizo presente los problemas que aquejan a los tripulantes de esa región en estas materias, como también los inconvenientes laborales de parte de algunas empresas del sector. Subrayó en lo importante que son estos temas para sus representados y la visita a regiones, “por cuanto son los mismos problemas que se repiten a lo largo del país y que hasta ahora no han sido resueltos, a pesar que por décadas los hemos estado denunciando”, enfatizó.

Jaime Foreman, presidente de las plantas de procesos de Talcahuano y Coronel (Festrach), subrayó por su parte que “una ley que se promulgó en 1968, es decir que tiene más de 52 años, no puede seguir sin tener cambios de verdad, cambios que representen el desarrollo y tecnología, a la cual se ha tenido que someter la pesca industrial en el país”.

Mientras que Juan Díaz, dirigente de Arica, reconoció que se han mejorado y agilizado algunas cosas desde que comenzaron a trabajar en las distintas regiones. “Se han revertido situaciones de rechazos a accidentes de trabajo, que en un principio no se consideraron como tal, pero que la Superintendencia de Seguridad Social intercedió, y se dio cuenta que en muchos casos es por falta de especialistas en las mutualidades”, argumentó.

Finalmente, el presidente de la Federación de Tripulantes de Chile (Fetrinech), Sergio Vera González, dijo esperar que en esta oportunidad el Ejecutivo cumpla en hacer cambios “a una ley vieja y que no se ajusta a la realidad pesquera en Chile. Como lo dicen mis compañeros, hemos notado algunos cambios y disposiciones de parte del Ministerio del Trabajo, pero falta mucho para conseguir lo que por décadas hemos estado insistiendo en corregir y hacer justo. Se deben incorporar nuevas enfermedades profesionales, reconocer como accidentes de trabajo los ocurridos en y a consecuencia del trabajo, como también programar un estudio que vaya direccionado a los trabajadores embarcados en naves pesqueras. Está comprobado que nosotros, por nuestro sistema y condiciones de trabajo, ya sea por la superficie inestable, condiciones climáticas, tiempos de navegación, alejamiento de la familia y muchos otros factores, nos envejecemos y fallecemos antes que el común de los trabajadores, en nuestro país y el mundo”, concluyó Vera.