Los pescadores de la caleta Cifuncho, ubicada en la comuna de Taltal, región de Antofagasta, materializarán uno de sus mayores anhelos: contar con una planta desalinizadora que les entregue agua potable.

Las desaladoras captan agua del mar y la convierten en apta para el consumo humano, tras someterla a un proceso de tratamiento y filtrado (osmosis inversa). Además, tienen un funcionamiento amigable con el medio ambiente, pues se alimentan con energía proveniente de paneles solares.

La obra se enmarca en la materialización de 17 de estas plantas en asentamientos artesanales de cinco regiones a lo largo del país, la mayor parte de ellos alejados y con carencias hídricas.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Román Zelaya, ha planteado que el acceso al recurso implica desarrollo, pero también dignidad para los pescadores beneficiados y sus familias.

La instalación de la desalinizadora en caleta Cifuncho implicó una inversión de $96 millones, a través del Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa).

La planta entregará seis mil litros diarios de agua y permitirá que los pescadores optimicen las faenas de captura de congrio colorado y la extracción de ostiones, erizos rojos y lapas.

La operación de la planta constituye igualmente un avance hacia otro objetivo en la caleta: contar con una sala de procesos que agregue valor a sus productos.