Aunque las circunstancias no fueron las ideales para llevar a cabo este hito, finalmente se concretó la “Primera Liberación de Juveniles de Congrio Colorado de Cultivo”, el punto de inicio de uno de los objetivos propuestos durante la segunda etapa del Programa.

La convocatoria debió limitarse estrictamente para quienes ejecutaron la liberación, teniendo que modificar los protocolos de manejo de los peces para acelerar ciertas etapas que aumentaban las instancias de interacción entre quienes participaban de la actividad.

En relación con eso, la empresa Colorado Chile dijo: “Hubo que tomar las medidas pertinentes para dentro de la celeridad que requería esta actividad, exponer lo menos posible a las personas. Sin embargo, de acuerdo con la experiencia que tenemos con la especie, donde hemos tenido que reaccionar frente a otras circunstancias de emergencia, el comportamiento de los peces ha tenido una adaptabilidad excepcional, y creemos que, aún no siendo el procedimiento de manejo más propicio, este antecedente nos da la confianza para actuar según la adversidad del momento”.

La bahía Conchalí de Los Vilos, en la región de Coquimbo, fue el lugar escogido para el destino de los 3.000 juveniles entre 40 y 100 gramos provenientes del centro de cultivo de congrio colorado en Coquimbo. El punto específico de liberación fue entre caleta San Pedro y caleta Las Conchas, ambas involucradas en esta iniciativa por medio de sus organizaciones de la pesca artesanal.

La iniciativa se viene gestando hace tres años en conjunto con Minera Los Pelambres. Rodrigo Lotina, quien es subgerente de Asuntos Públicos de la compañía, afirmó: “Este proyecto complementa y agrega valor a la relación que estamos construyendo hace muchos años con los pescadores. La pesca es una actividad gravitante para esta comuna, por lo que incorporar tecnología y conocimiento permite la sustentabilidad entre cuidado ambiental, el desarrollo de la pesca artesanal y la minería, abriendo además una alternativa para una nueva actividad productiva local”.

El representante de la misma firma, Reinaldo Ortiz, jefe de Asuntos Públicos de Los Vilos, quien ha trabajado de la mano en este proyecto con Colorado Chile y los pescadores, expresó: “El congrio colorado es un recurso relevante para la pesca artesanal y luego de trabajar tres años seguidos con las  distintas entidades, es posible dar el salto con esta especie desde el laboratorio a la bahía Conchalí. Con esto, vamos a contribuir al repoblamiento de esta especie nativa, liberando los ejemplares al mar; y en las próximas semanas iniciaremos la fase de cultivo en tierra en ambas caletas, para luego llevarlo a la mesa de los distintos restaurantes de Los Vilos y ser distribuido a través de las distintas organizaciones de pescadores y sus canales de comercialización”.

Por su parte, las asociaciones gremiales y sindicatos de las caletas mencionadas han impulsado el proyecto, participando activamente a través de capacitaciones, reuniones y convocatorias, permitiendo así fortalecer el vínculo entre estos tres actores que, desde sus distintas veredas, se encuentran en este desafío para potenciar su sector.

El presidente del Sindicato de Pescadores de Caleta San Pedro Codoceo, manifestó: “Nuestro lema siempre ha sido ‘El mar no es nuestro, es de nuestros nietos’, por esto hoy se está concretando algo muy importante dada la baja que hay en los recursos. Esto es un compromiso que tenemos con las nuevas generaciones. Repoblar y cultivar es una gran alternativa, este proyecto requiere de trabajo, pero con esfuerzo y el apoyo del aparato estatal y la empresa privada hemos logrado este primer paso”.

Carlos Zúñiga, director de la Asociación Gremial de la misma caleta, se refirió a esto diciendo que: “Esta actividad es el futuro para mantener la demanda de consumo. Esto servirá como un desarrollo, utilizando un sistema nuevo de producción. Nuestra estrategia para alimentar los congrios en tierra será utilizando los residuos de pescados”.

El tesorero del Sindicato de Caleta Las Conchas, Fernando Tapia, enfatizó que, “la sobreexplotación de los recursos en las áreas históricas, tanto de la pesca artesanal como la industrial, ha bajado los índices de captura, esto es una gran oportunidad para mejorarlas y para dejar un legado de manejo y traspaso de tecnología a las generaciones futuras”.

Mediante la acción conjunta entre la pesca artesanal, el sector público y el privado, es que se busca implementar un diseño de acuicultura que apunte a un beneficio para todos sus actores, incorporando en ello la necesidad de aportar a soluciones ambientales, sociales, haciéndolas compatibles con la actividad extractiva y productiva.

Es por esto que Colorado Chile, como propósito adicional de este emprendimiento acuícola que busca crear una nueva industria alimentaria para el país, desarrolló un paquete tecnológico para ser transferido, implementado y operado en las comunidades costeras, sea esto para fines de producción de especies hidrobiológicas destinadas a repoblamiento o acuicultura a pequeña escala.

Desde el ámbito académico participa la Universidad de Chile, cuyos estudios en diferenciación genómicas del congrio colorado han estado orientados tanto para rentabilizar la industria, como para sustentar ambientalmente el repoblamiento y la acuicultura a pequeña escala.

La diferenciación poblacional igual a “0” en las muestras de individuos entre las costas de Coquimbo y Zapallar, es decir la compatibilidad genética entre estas poblaciones, hace posible destinar al mar estos peces nacidos en cautiverio, sin impactar las poblaciones residentes.

Respecto de eso, Natalia Lam, genetista de la entidad académica y quien lidera esta carpeta, explicó: “Esta caracterización genética no solo puede ser utilizada en el cultivo del congrio con fines productivos, sino que también puede ser útil en la selección de peces de poblaciones silvestres para utilizarlos como reproductores en programas de repoblamiento, lo cual permitirá orientar objetivamente estos programas y así evitar la pérdida de variabilidad genética en las progenies provenientes de programas de repoblamiento”.

Niva Chile, empresa dedicada al bienestar animal y monitoreo de parámetros de cultivo, seguirá controlando los parámetros fisiológicos de los peces y las calidades de agua donde serán destinados.

Fisioaqua es la consultora ambiental encargada de efectuar las observaciones ecológicas, el monitoreo y seguimiento de los peces posliberación, lo que será determinante para confirmar si la especie es una candidata factible para repoblar las áreas de manejo, y alcanzar una dimensión para que se transforme en un valor real para la comunidad pesquera asociada.

En cuanto a la metodología propuesta, el director de Fisioaqua, Álvaro Palma, detalló: “La principal y distintiva característica de la metodología que se está implementando es la de introducir en el medio ambiente natural congrios cultivados con características estandarizadas y que cuentan con una marca que permitirá su seguimiento. La introducción de estos 3.000 individuos en la zona costera de Los Vilos, donde se ha tenido el cuidado de que el hábitat reúna las condiciones apropiadas para esta especie, es un aspecto que contribuye con el éxito de la experiencia. Gracias a las marcas con que cuenta cada individuo, y que es visible bajo el agua, será posible hacer el seguimiento y evaluar la tasa de sobrevivencia y crecimiento de los individuos liberados”.

“Cualquier aumento numérico en la población de congrios a la que se incorporarán estos individuos representará un aporte una vez que los juveniles alcancen la madurez sexual y contribuyan con el incremento poblacional de la especie. Por tratarse de una especie nativa, no esperamos que exista ningún efecto negativo en la comunidad donde serán liberados”, añadió Palma.

De los 3.000 peces liberados, 700 de estos fueron marcados para tener una primera aproximación a su comportamiento y concluir entre otras cosas si continúan residiendo en la bahía donde fueron liberados.

En cuanto a los aspectos diferenciadores de este plan de repoblamiento, Spartaco Magnolfi, biólogo y gerente de Operaciones de Colorado Chile, sostiene: “Se tiene planificado realizar diferentes liberaciones con fines de repoblamiento durante los tres años que dura el proyecto, es por esto que, a corto plazo, esperamos tener los protocolos de todo el proceso, desde el método de transporte, hasta el de liberación. Lo que buscamos es que todo el procedimiento que se realice impacte lo menos posible a los peces ya que eso aumenta las probabilidades de sobrevivencia en el océano. A mediano plazo, esperamos comprobar que efectivamente un porcentaje de los individuos liberados en las zonas de manejo de los pescadores se queden en esas zonas. Si esto es efectivo, podremos diseñar e implementar planes de trabajo de repoblamiento en diferentes localidades de Chile, en donde se intervengan zonas marinas asociadas al borde costero”.

Para entender porqué el congrio colorado es un buen candidato para este objetivo, es importante saber que de acuerdo con los testimonios de pescadores artesanales y las observaciones de quienes llevan estudiando esta especie hace más de trece años, la distribución de este pez es más bien cercana a la costa, y su captura se encuentra principalmente sobre la cota 50, un rango de profundidad razonable para inmersión por buceo autónomo.

Además, según afirman desde Colorado Chile: “Es una especie altamente gregaria y le gusta vivir en comunidad, y la evidencia mostrada en el cultivo, es que el congrio tiene muy poca energía para desplazarse, principalmente por su bajo metabolismo, el cual hace que su consumo de energía sea bajo. Todo esto da luces que la especie es residente de lugares geográficos típicos, y que su estrategia de migración es más bien estacional y con desplazamientos verticales, es decir, de profundidad durante el año, llegando siempre a las mismas e históricas zonas. congrieras y a sus refugios”.

Chile es uno de los 25 principales productores de pesca marina a nivel mundial, aun cuando las principales pesquerías que lo posicionan en ese ránking se encuentran en un delicado estado de conservación. Es por esto, y por la alta dependencia que se tiene con la industria de los salmónidos, que la diversificación acuícola es una de las prioridades en la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento y un eje de acción para hacer frente a las dificultades que enfrenta el sector Pesca.

Parte de ese quehacer son los programas tecnológicos de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), iniciativa que promueve el trabajo asociativo de empresas, gremios y academia, coordinado con el sector público para abordar desafíos en materia de desarrollo tecnológico para la sofisticación y diversificación productiva. Para esto ejecutan portafolios de proyectos de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) vinculados, rompiendo la dinámica de proyectos aislados y generando sinergias para lograr masas críticas y resultados de alto impacto, con una visión de mediano-largo plazo.

Con el título “Validación y empaquetamiento del prototipo de unidad de aclimatación de juveniles de congrio colorado (Genypterus chilensis) operativa en áreas de manejo y su contribución al repoblamiento de la costa nacional”, se presenta este portafolio que se enmarca dentro del reglamento que rige desde enero de 2016, donde se autoriza la práctica de acuicultura a pequeña escala en las áreas de manejo, haciendo uso de hasta un 5% para el cultivo de peces nativos.

Sobre esto, Macarena Aljaro, directora de Consorcios y Programas Tecnológicos, dijo: “A través de la ejecución de este programa en congrio, se ha desarrollado el ciclo productivo de la especie en sus distintas fases. Una muestra del éxito de la estabilización de estos procesos es la ‘sobreobtención’ de juveniles que puedan ser parte de esta iniciativa de repoblamiento”.

El director regional de Corfo Coquimbo, Gregorio Rodríguez, aseveró que “como una muestra más de que Corfo sigue avanzando aun cuando estamos en una emergencia sanitaria, se han tomado todos los resguardos necesarios para que nuestros proyectos puedan seguir realizándose. Es muy importante para Corfo y para la región esta vinculación entre una actividad de investigación científica y tecnológica, con una actividad tradicional extractiva, como es la pesca artesanal”.

Poner el foco en esto abre una oportunidad para disminuir la presión que se ejerce sobre el consumo de la proteína de pescado, ampliando la fuente y la oferta de recursos, asegurando un equilibrio en el ecosistema marino y sustentando a largo plazo tanto la disponibilidad alimentaria, como también la actividad económica de las comunidades costeras.

El director zonal de Pesca y Acuicultura de las regiones de Atacama  y Coquimbo, Juan Carlos Fritis, complementó que tienen “la convicción que este será un proyecto exitoso ya que reúne todas las condicionantes para que así sea. Este proyecto irá en directo apoyo a las organizaciones y sus ingresos, además nos ayuda con la sustentabilidad del recurso.Esperamos que este proyecto pueda ser replicado a otras organizaciones a nivel regional y nacional”.

Desde la perspectiva ambiental y la realidad local, la secretaria regional ministerial (seremi) del Medio Ambiente, Claudia Rivera, quien conoce desde cerca este proyecto, sostuvo que “es necesario apoyar este tipo de emprendimientos que buscan, por una parte, mejorar las condiciones de reproducción de una especie residente de nuestro país y por otra, ser una fuente de empleo que ayude a mantener el oficio de la pesca artesanal, lo que incentivará la transición hacia una economía responsable con el medio ambiente”.

En Chile existen cerca de 92.000 pescadores artesanales y 467 caletas oficializadas entre la región de Arica y Parinacota y la región de Magallanes y de la Antártica Chilena, incluyendo las islas oceánicas. El volumen de desembarque de recursos marinos a partir de la pesca artesanal representa un 32% del total del país, pero esta no es solo una actividad importante para el abastecimiento de productos marinos, sino también de gran importancia social, cultural y económica.