A fines de 2017, Cargill Chile lanzó la dieta BACTER, la cual forma parte de un plan integrado de la compañía que busca ayudar a los salmonicultores chilenos a mitigar el impacto de las enfermedades bacterianas ayudando a disminuir el uso de antibióticos. Esta nueva alternativa, específicamente diseñada para las necesidades de la industria local, corresponde a una dieta clínica formulada con materias primas de alto estándar y suplementos funcionales que buscan reducir los efectos de patologías como SRS y BKD.

Según lo informado, esta dieta nació luego de varios años de trabajo, el cual fue realizado, en gran medida, en el Cargill Innovation Centre (CIC) ubicado en Colaco (región de Los Lagos), destinándose cuantiosos recursos para obtener un alimento que tenga la eficacia requerida. Ya en los estudios bajo condiciones controladas esta nueva alternativa presentó buenos resultados, mostrando una tasa de sobrevivencia relativa de 33% en desafíos frente a SRS. En cuanto a BKD, mostró una reducción significativa de la signología clínica y un mejor desempeño productivo.

Los resultados, fueron aún mejores en un ensayo de GSI benchmark donde hubo hasta una diferencia de un 70% con la dieta control.

Esta dieta lleva casi un año desde que está siendo utilizada por los salmonicultores nacionales. En estos meses, “la experiencia ha sido muy positiva. Los clientes que la han empleado estratégicamente, dentro de un plan nutricional, en combinación con otras medidas, han logrado reducir las tasas de mortalidades por SRS y BKD. De igual forma, en algunos casos, han logrado disminuir el uso de antibióticos”, cuenta el director técnico de Cargill Chile, Dr. Javier González.

BACTER combina diferentes mecanismos de acción, los cuales se complementan para mejorar la capacidad de resistencia del pez a las bacterias. Sus componentes y formulación ejercen una acción estimuladora y reguladora de la respuesta inmune innata, mejorando la capacidad de regeneración de tejido, protegiendo la funcionalidad y salud del hígado y ejecutando una función bacteriostática sobre el patógeno.

Su uso está recomendado para las tres especies de salmónidos que se cultivan en Chile, con un enfoque tanto preventivo como en casos declarados de brotes de SRS o BKD. “La dieta ha probado ser eficaz en ambas situaciones. Normalmente, sugerimos su utilización como parte de una estrategia nutricional asociada a las etapas del cultivo donde hay mayor riesgo, suministrándola en pulsos de ocho semanas. Sin embargo, los resultados frente a brotes también han sido excelentes en términos de sobrevivencia”, precisa el ejecutivo.

Cada cliente , una estrategia

Desde Cargill reiteran que esta dieta es un complemento a otras medidas, como programas de vacunación, bioseguridad, selección genética y eventuales tratamientos antimicrobianos. Lo importante es diseñar una estrategia de uso para cada cliente de acuerdo con sus requerimientos.

“BACTER es un desarrollo permanente. En esta evolución, el trabajo que realiza el CIC será fundamental para ir desafiando la dieta actual con nuevos desarrollos e innovaciones que nos permitan ofrecer a nuestros clientes cada vez mejores opciones”, concluye el Dr. Javier González.