Luego de que las autoridades dispusieran la apertura del tráfico para el transporte de carga por el canal de Chacao, permitiendo la salida de productos terminados desde la isla hacia el continente, así como el ingreso de insumos, Camanchaca Cultivos Sur reinició sus operaciones en su planta de mejillones en Rauco, provincia de Chiloé, región de Los Lagos.

El gerente de Camanchaca Cultivos Sur, Nicolás Guzmán, argumentó que el transporte marítimo abierto es más caro que el terrestre y no es una solución definitiva ni sostenible, sino únicamente una de corto plazo que permite retomar las actividades y preservar los empleos.

“Sin perjuicio de la continuidad del trabajo, sigue siendo lo más importante resguardar la salud de las personas y reducir riesgos de propagación acelerada del covid-19 (coronavirus), y por esto hemos extremado aún más las medidas sanitarias y de higiene, lo que significa operar a menor densidad de personas y de capacidades”, sostuvo Guzmán, quien aseguró que “la industria mitilicultora ha participado en forma proactiva para reforzar cordón sanitario en Chiloé”.

La empresa acuícola-pesquera había decretado la paralización de sus actividades en su planta de Rauco el pasado 27 de marzo, aduciendo la imposibilidad de contar con rutas abiertas para el transporte de los alimentos producidos, recibir insumos críticos, o el despacho de residuos orgánicos. La medida significó la paralización de unas 300 personas.

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El gerente general de Camanchaca, Ricardo García, comentó: “El principal desafío que tenemos hoy es mostrar que nuestra actividad industrial en Chiloé tiene un altísimo estándar de higiene, por tratar con productos de consumo humano. Eso lo hemos profundizado para un mayor cuidado de los trabajadores en todo el ciclo de su labor, y hacer consistente la salud de los trabajadores con la continuidad de sus actividades profesionales”.

*La foto destacada es de contexto y corresponde a archivo de la AmiChile.