Las flotas pesqueras están atadas y los acuicultores se enfrentan a una biomasa cada vez mayor en sus jaulas y estanques de cultivo. Los enlaces de transporte en todo el mundo se han cortado, los restaurantes han cerrado y los supermercados han abandonado o reducido sus ofertas de productos del mar frescos.

De acuerdo con un artículo publicado por SeafoodSource, los gobiernos están ofreciendo ayuda financiera a los pescadores y las empresas de productos marinos, pero para muchos en la industria, la ayuda puede ser muy pequeña, demasiado tardía, especialmente considerando que el fin de la pandemia aún no se ha delineado claramente. Además, las organizaciones benéficas, como la Misión de Pescadores en el Reino Unido, enfatizan que nunca antes habían recibido tantas solicitudes de asistencia social.

Mientras tanto, algunos pescadores y vendedores de alimentos marinos están recurriendo a Internet en un intento por llegar a los consumidores directamente, y su número crece cada semana.

En los Países Bajos, por ejemplo, los pescadores de langosta de Oosterschelde se han unido a una creciente iniciativa nacional, “#supportyourlocalsNL”, junto con Bart van Olphen de Fish Tales. La iniciativa implica que el equipo de Olphen cocina langostas y las entrega directamente a las puertas de los consumidores como una comida para dos, acompañadas con ostras de Zelanda y una botella de vino.

“Al vender directamente a los consumidores en estos tiempos difíciles, también estamos creando conciencia de que los Países Bajos tienen productos increíbles en los que nunca antes habían pensado, y generamos ingresos para los pescadores. ¡Gran sentimiento!”, le dijo Olphen a SeafoodSource.

Reino Unido y Francia

En el Reino Unido, Seafish ha publicado algunas guías de venta en el muelle para los pescadores para garantizar que se mantengan en el lado correcto de las regulaciones. Una historia de éxito reciente en este ámbito involucró al restaurador Mitch Tonks, que dirige la cadena de restaurantes Rockfish y tiene un vínculo con el buque costero local “Rockfisher”, que vio una larga cola de personas esperando comprar pescado del barco el lunes de Pascua, mientras él y el capitán Nick Rich lanzaron una venta de prueba en el muelle de Brixham, Inglaterra.

“La respuesta fue fantástica, más de 150 personas hasta ahora, y veo esto como el futuro de la venta de pescados y mariscos. A la gente le encanta comprar productos frescos del barco, y pueden hacerlo en muchos lugares de Europa, entonces, ¿por qué no aquí?”, puntualizó Tonks.

Por su parte, el productor de salmón escocés Loch Duart está tomando una táctica diferente para mitigar los efectos de perder ventas a los restaurantes.

“No estamos preparados para vender directamente, pero estamos trabajando en estrecha colaboración con minoristas independientes y vendedores en línea para acceder al consumidor que come en casa”, explicó Andy Bing, director de ventas de Loch Duart.

En Francia, Bretaña es la última región en establecer un portal basado en la web, que guía a los consumidores a los productos locales. Los consumidores pueden buscar productos en su localidad y, para Semana Santa, más de 41.000 compradores y casi 1.000 productores se habían registrado para usar el sitio web. También se han registrado números similares en un portal en Nueva Aquitania.

Presione aquí para leer el artículo completo (en inglés) publicado por SeafoodSource.

*Fuente de la foto destacada: Loch Duart.