Las últimas semanas, se han detectado en Chile dos centros de cultivo de salmónidos afectados por la microalga Cochlodinium sp; uno de ellos de la empresa Invermar, en la zona de Quellón (Isla de Chiloé, región de Los Lagos), y otro de Marine Farm, en la región de Aysén. Para analizar esta situación, AQUA consultó a la empresa Plancton Andino, dedicada al análisis de calidad de agua, servicios oceanográficos y actividades de consultoría en el ámbito acuático con más de 20 años de experiencia en la industria acuícola local.

Según lo explicado por el equipo de Plancton Andino, en la actualidad, gran parte de industria salmonicultora nacional posee intensos programas de monitoreo de fitoplancton, uno de ellos lo ejecuta precisamente esta empresa. Se trata del Programa Oceanográfico y Ambiental en Salmónidos (POAS), el cual se complementa con análisis de variables meteorológicas, oceanográficas. A base de estos resultados, desde la firma comentan que hasta hace unas cuatro semanas atrás, prácticamente no habían ocurrido eventos de floraciones algales nocivas (FANs) y hasta ahora esta ha sido una temporada relativamente tranquila.

No obstante, igual se han venido reportando algunos inóculos de algas nocivas en el agua. “En sectores del Archipiélago de Chiloé, especialmente en el área sur, se han observado manchas verdes y rojizas generadas por células endosimbióticas. Además, en gran parte del mar interior de la región de Los lagos y Aysén se han observado altas concentraciones del dinoflagelado verde Lepidodinium cholorophorum. Por otro lado, las series de imágenes satelitales del color del mar, en base a la reflectancia, ilustran un descenso relevante de la clorofila superficial durante esta semana”, manifestaron.

De igual forma, en algunos centros del mar interior norte (Barrio 2 y sectores cercanos), se han apreciado cambios biológicos relevantes, ya que han dominado diatomeas, especialmente Skeletonemas, lo que señala un cambio en las condiciones en columna de agua.

“También se ha observado crecimiento de dinoflagelados, especialmente células de Cochlodinium Polykrikos en algunos barrios de las regiones de Los Lagos Aysén”, dijeron. Precisaron que está terminando un evento biológico oceanográfico de baja frecuencia, con presencia de dinoflagelados nocivos e inofensivos, con altos niveles de clorofila satelital, además de avistamiento de manchas asociadas a un mar calmo y suficiente radiación solar.

Cochlodinium y Polykrikos

En cuanto a Cochlodinium spp, específicamente, informaron que “escasas células se han observado durante varias semanas en marzo de 2020 y abril de 2020. Se ha detectado la presencia de la especie junto con Polykrikos spp. en muestras de agua en zona de Chiloé centro sur. Las concentraciones fueron del orden de 98 cel/mL. Además, esto fue observado en la región de Aysén, en las mediaciones de Puerto Aguirre”.

Los expertos explicaron que los primeros registros de células de Cochlodinium en mar interior del sur de Chile son del verano del año 2002, “según observaciones que hicimos en ese entonces en base a nuestro programa de monitoreo POAS, con Claudio Fuentes, quien actualmente trabaja en Gales (UK). Actualmente, los inóculos los observamos casi todos los veranos. Cochlodinium es un dinoflagelado atecado que ha formado diversas floraciones algales particularmente en regiones tropicales, subtropicales y templadas”.

Las floraciones de Cochlodinium polykrikoides, por ejemplo, se presentan bajo una amplia ventana ambiental, incluyendo temperaturas de > 25°C, salinidad (25-34) y alta irradiancia solar. Poseen gran capacidad de migración vertical y forman quistes. Además, se ha demostrado un metabolismo mixotrofico y una tasa de crecimiento del orden de 0,3 divisiones por día, en condiciones de fotoautotrofía (0,166 d 1).

“Los científicos sugieren entonces que la mixotrofía es una estrategia que favorece su crecimiento, además de utilizar otros compuestos orgánicos como fuente de nitrógeno”, especificaron.

Precisaron que esta especie tiene una gran capacidad de migración vertical y tolerancia a la radiación solar, por lo que comúnmente sus floraciones se observan al medio día, en la superficie de la columna de agua, aumentando su actividad metabólica y por la noche migran hacia aguas más profundas, para acceder a la nutriclina.

El crecimiento de Cochlodinium polykrikoides también se han asociado a factores como la disminución en la actividad del pastoreo y a los efectos de alelopatía hacia otras especies de fitoplancton, entre otros aspectos.

“Cuando C. polykrikoides se pone en contacto con las lamelas branquiales de los peces, ocasiona una hiperplasia epitelial, causando la muerte y pérdidas económicas significativas en la industria acuícola, principalmente, en los países asiáticos. Su toxicidad se relaciona con agentes citotóxicos, neurotóxicos y hemolíticos, que pueden ser cadenas largas de ácidos grasos poliinsaturados (18:5 n3, 22:6 n3), así como sustancias reactivas de oxígeno (ROS)”, expusieron desde Plancton Andino.

Años de experiencia

Desde 1998, Plancton Andino está apoyando la industria salmonicultora y de mitílidos nacional con intensos monitoreos (POAS y PSMB) de algas nocivas y análisis de condiciones oceanográficas y de las anomalías climatológicas. “El 2018 desarrollamos un algoritmo con bases biológicas y de riesgo de algas nocivas, ponderando factores específicos y agregando efectos sinérgicos. El FAN ÍNDEX actualmente se usa y se comparte en línea en la industria salmonicultora, usando tecnologías de la información”, manifestaron desde la compañía liderada por su gerente general, Alejandro Clément.

Además, la firma está trabajando intensamente en percepción remota. De hecho, se realizan mediciones de las propiedades bio-ópticas del agua del mar interior en el marco del programa POAS, con el fin de verificar la calidad de las imágenes del clorofila a.

“Hoy, configuramos un sistema de monitoreo de imágenes satelitales en línea en tiempo cuasi real para todo el sur de Chile, con el objeto de observar el color del mar a través de la estimación de la  concentración de clorofila a y la temperatura superficial del mar. Poseemos tres laboratorios de fitoplancton operativos, con un grupo humano en permanente capacitación y motivación en Coyhaique, Castro y Puerto Varas”, concluyeron.