El día martes de esta semana (21 de abril), la Dirección del Trabajo (DT) de la región de Aysén emitió un comunicado de prensa para informar que, tras una fiscalización en el litoral de Puerto Cisnes, se detectó la noche del domingo (19) que un guardia de un centro de cultivo de salmones llevaba 46 días continuos de turno.

De acuerdo con la DT de Aysén, este hecho, junto con la constatación de deficientes condiciones sanitarias en el lugar de trabajo, significó la suspensión inmediata de las labores del guardia y la aplicación de multas a la empresa Sociedad de Servicios en Seguridad Segfish Chile SpA.

“Con la colaboración de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), un fiscalizador de la DT abordó el centro -de propiedad de la salmonicultora AquaChile, controlada por Agrosuper- a las 21 horas de ese día y entrevistó al trabajador que prestaba servicios a Segfish”, subrayó el organismo gubernamental en su comunicado, añadiendo que la visita inspectiva realizada por el fiscalizador de terreno permitió constatar que el guardia se desempeñaba sin las medidas básicas de saneamiento, luz, agua potable, servicio higiénico, ni comedor para ejercer su derecho a colación.

AQUA se contactó con el guardia en cuestión, Juan Bustamante Méndez, quien explicó que lleva “harto tiempo trabajando como guardia de seguridad en centros salmonicultores de Cisnes y nunca he estado en las condiciones que se han difundido, categóricamente no y menos en estos días”.

De acuerdo con Bustamante, inició su turno trabajando diariamente entre las 20:00 y 08:00 horas en el centro “Bennet” el día martes 3 de marzo, “y debido a las restricciones por el covid-19 (coronavirus) y a la oposición de las comunidades locales a los traslados”, decidió “voluntariamente permanecer ahí” hasta el martes 14 de abril.

“Siempre y en todo momento tuve a mi disposición los elementos necesarios para estar en buenas condiciones. Existe ahí una bodega flotante en que dispuse de energía eléctrica, agua potable y baño. Al concluir mis turnos, me trasladé diariamente a la residencial Davimar de Cisnes, ubicada en las cercanías del lugar en que estaba como guardia y donde recibí alimentación y habían todas las comodidades propias de un recinto de este tipo, teniendo siempre a mi disposición servicios higiénicos, agua potable, luz y comedor para alimentarme, además de comodidades para el descanso y conectividad. Como el día 14 terminó la actividad del centro en que estaba (‘Bennet’) y todavía no podía salir del área, acepté instalarme como guardia en el centro ‘Punta Aguada’, ubicado en la misma localidad y a solo 7 minutos de distancia en vehículo de la residencial, entre el 15 y 19 de abril”, adujo el trabajador.

Luego, aseguró que al recibir la visita de los fiscalizadores, se encontraba en la caseta de vigilancia, “en la que como ocurre normalmente, no hay comedor ni otras acomodaciones como las que se han expresado, todo lo que sí tengo a poca distancia en la residencial”, dijo. Y afirmó: “En todo caso, la caseta cuenta con baño químico”.

Para cerrar, subrayó que hace “esta declaración para aclarar lo que se ha dicho, que está mal expresado en todos sus aspectos y no es la realidad en que he estado estos días en Cisnes”.

Contratista

Por su parte, Luis Neira Santana, quien es gerente general de la empresa contratista que presta los servicios de seguridad a AquaChile en dichos centros de cultivo, Segfish Chile SpA, manifestó a AQUA que “todo lo denunciado es dramáticamente falso”.

“La realidad de los hechos es que el señor Bustamante ha permanecido en el sector de Cisnes ciertamente en un plazo superior al de su turno, que es de 14 días, como consecuencia de la imposibilidad de trasladarse a su domicilio habitual por las restricciones impuestas en la emergencia sanitaria del país, y por bloqueos de la comunidad local a los movimientos desde y hacia la zona. Ante ello, el señor Bustamante optó voluntariamente a permanecer en las labores: primeramente, trabajando en el centro ‘Bennet’ y, una vez terminada la operación ahí, en el centro ‘Punta Aguada’. Siempre el señor Bustamante y el resto de los trabajadores de nuestra empresa en labores en el área ha contado con todos los medios necesarios para estar debidamente aseguradas sus condiciones de higiene y seguridad para proteger su vida y su salud: en el primer recinto contaba con energía eléctrica, agua potable y baño y ambos recintos se encuentran ubicados en el área de Cisnes, donde el señor Bustamante dispone y usa el alojamiento de la residencial Davimar, lugar que está habilitado con las comodidades necesarias, incluidas las requeridas para el adecuado descanso mientras no se encuentra en la faena”.

Sobre la caseta de guardia, el ejecutivo dijo -en línea con lo expresado por Juan Bustamante- que se trata del recinto en el que se mantiene durante las horas de trabajo y el que tiene las condiciones y características propias de los mismos, incluido baño químico. “Pero no es del caso que en la caseta se disponga, por ejemplo, de comedor u otras dependencias, las que, sin embargo, están disponibles a solo siete minutos en auto a la residencial y han sido usadas por el señor Bustamante”, puntualizó Neira.

A su vez, aseveró que “es igualmente falso que la autoridad laboral haya aplicado una multa a la empresa”. Y añadió: “Como es sabido, ello implica un procedimiento en que el denunciado tiene la oportunidad de presentar la documentación que es atingente al asunto y solo después de ello, se emite el pronunciamiento de la Inspección del Trabajo, el que, en todo caso, está sujeto a revisión con motivo de los recursos que se pueden interponer para dejar sin efecto o rectificar la resolución que se adopte en caso que se decida aplicar una sanción, la que no es procedente en este caso por dichas razones, las que se fundamentarán y acreditarán en las instancias que corresponde”, concluyó el representante de Segfish.

*Foto principal: Archivo

*Foto interior: Dirección del Trabajo Aysén.