Desde que comenzó la pandemia por el covid-19 (coronavirus), AQUA ha dialogado con representantes de ProChile en la mayoría de los principales mercados para los productos del mar.

A continuación citamos algunas de esas entrevistas:

Director de ProChile en Rusia: “La industria se muestra abierta a invertir e incorporar desarrollos de otros países”

Director comercial de ProChile Shanghai: “El covid-19 ha sido un golpe para toda la industria”

Estados Unidos: Envíos acuícolas chilenos deberían seguir creciendo a tasa moderada

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Y ahora fue el turno del director comercial en Argentina, Juan Páez, quien comenzó subrayando que la coyuntura generada por el covid-19, tanto sanitaria como económicamente, “sin duda no es ajena para el mercado argentino, y por cierto que generará daños a una economía ya afectada desde mediados de 2018 por una crisis económica”.

Ante el nuevo escenario, ¿cuáles son las oportunidades para los productos chilenos del mar en Argentina?

Ciertamente, en el corto plazo la forma de consumo que se tiene en el marco de una cuarentena total desde el mes de marzo ha remitido a la población argentina a compras más bien básicas, solo en supermercados o pequeños negocios de barrios, lo que atenta contra la diversidad de oferta para el consumidor final.

Sin embargo, pasada esta coyuntura estimamos que el mercado retomará la tendencia que ya se observaba, sobre todo en línea con el consumo de productos diversos y saludables, especialmente con miras a superar la actual pandemia. Pero claro, es un escenario aún incierto, en que no es fácil ser tan categóricos respecto a las oportunidades futuras de determinados productos. En este sentido, estimamos que podrán resurgir también las oportunidades para los productos chilenos del mar en este mercado.

¿Cuáles son los productos con mayor potencial, tanto de la pesca como acuicultura?

La población argentina tiene una dieta basada preferentemente en el consumo de carne y pastas en general. Sin embargo, en los últimos años siguiendo una tendencia mundial, también ha habido una importante apertura al consumo de otros productos más saludables, lo cual ha abierto una puerta a este sector chileno. De hecho, hoy Chile se ha convertido en el gran proveedor de salmón en Argentina, con un mercado que cuenta con espacios para seguir creciendo. También vemos potencial en los preparados y conservas de pescados (caballa y en menor medida jurel). Carragenina va en aumento. Además en mejillones, por ejemplo, cholgas, choritos y choros.

En el caso de la acuicultura, ¿hay oportunidades en Argentina para salmónidos y mejillón?

Efectivamente. En la medida que pase la actual situación, reactivándose un aumento paulatino del consumo, vemos oportunidades para este tipo de oferta exportable chilena. Un dato muy relevante es el consumo de productos del mar de los argentinos: se calcula en 5 kilos per cápita anual, la mitad de lo que es el promedio de toda la región (10 kilos per cápita). Un dato que avala el espacio de oportunidad que existe para el incremento del consumo.

Además, no hay que perder de vista que Argentina representa un mercado potencial de 44 millones de habitantes. Las principales zonas de consumo de productos del mar se encuentran en la provincia de Buenos Aires (alrededor de 16 millones de personas) y de los grandes centros urbanos como las ciudades de Córdoba, Rosario, Santa Fe.

Tampoco hay que obviar que este mercado también produce alimentos del mar y que en el contexto del covid-19 sus envíos se han visto afectados, por lo que esperamos que el mercado interno en primera instancia sea el que consuma lo que no se ha exportado. Pero debería ser una situación más bien puntual, que se resolverá tan pronto se reactive su comercio exterior.

En 2019, los envíos de salmón chileno a Argentina disminuyeron un 23%. ¿A qué cree que se debe esta baja? ¿Es posible revertir dicha situación?

Por efectos de la crisis económica, en 2019 Argentina disminuyó notoriamente sus importaciones desde todos sus mercados proveedores, algo que no fue ajeno a la realidad de los envíos chilenos a este país. Y los productos del mar representaron el 8,4% del total exportado por Chile a Argentina, lo que equivale a unos US$50 millones. En un contexto de crisis económica, el consumo de salmón, debido a su mayor costo, se ha visto afectado en el mercado interno.

Si bien el escenario actual es incierto por lo comentado anteriormente, creemos que es posible ir mejorando los envíos en el mediano plazo. En primer lugar, el consumidor argentino ya conoce la oferta chilena y le da una positiva valoración; algo fundamental. Pero claro, los exportadores nacionales deberán apostar por Argentina y ajustarse a las condiciones actuales del mercado, revisando condiciones que sean atractivas para el importador local, con formatos ad hoc, y fortaleciendo la promoción del producto.

En este sentido, SalmonChile en conjunto con nuestra oficina comercial en Argentina, hemos desarrollado un plan de acción público – privado para seguir fortaleciendo la imagen del producto en Argentina.

Si bien Argentina es un gran productor y consumidor de otras proteínas, la estrategia ha sido incentivar la promoción de una oferta complementaria para abastecer su mercado. Y en este sentido los productos del mar son el principal ejemplo.

¿Qué impactos está teniendo la pandemia global sobre el mercado argentino?

Es innegable el efecto que la pandemia tiene en la economía global, así como en la de Argentina en específico. La pesca es el octavo rubro generador de divisas en este país; y ya se evidencia un menor envío a sus principales socios comerciales (China-España-Italia-Estados Unidos-Brasil, entre otros). De acuerdo con estimaciones de su industria, se proyecta una merma anual en torno al 30%, lo que innegablemente presionará al mercado interno. Un contexto más complejo, pero al que como ProChile nos estamos adaptando.

¿Cómo están enfrentando este nuevo escenario?

Sin dudas, la pandemia modificará las normas tradicionales del comercio. Los cambios que habrán en las relaciones humanas y el consumo incidirán en los negocios y en la promoción internacional, y para ello nos estamos preparando para afrontar el nuevo desafío, identificando aquellas nuevas oportunidades para el sector exportador chileno, instalada en los diversas estructuras de ProChile y que desde las oficinas comerciales estamos aportando con la visión de los mercados. Tendremos que estar muy atentos al fortalecimiento del comercio electrónico, solo por citar un ejemplo.

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Si bien hay elementos que hacen de Argentina un mercado más difícil para acceder, su potencial es importante. Por distancia geográfica es el mercado natural para nuestros envíos del sector, porque también hay una cadena de comercialización expedita que ya muchos exportadores chilenos conocen, con importadores atentos a las oportunidades, los cuales confían en los productos chilenos y en la forma de hacer negocios de nuestros empresarios.

En un taller virtual que organizamos la semana pasada dirigido a productores chilenos, intervino un empresario argentino que conoce muy bien el sector. Su mensaje final fue justamente ese: no dejar de lado este mercado y ser perseverantes.

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