Camanchaca S.A. informó la tarde de este jueves 14 de mayo que registró una mejora de su Ebitda de un 48% en el primer trimestre de 2020, frente a igual trimestre de 2019, alcanzando los US$21 millones a marzo, gracias a importantes mejoras en sus divisiones de Pesca y Cultivos. Todas las divisiones de negocios tuvieron mayores ingresos: Pesca 9,6%, Salmones 13,1%, y Cultivos 27,3%, y en el consolidado el margen Ebitda llegó a 14,1%.

Sin embargo, una reducción del valor justo neto del activo biológico de salmones, originado en bajas de precios durante las semanas previas al informe presentado a la CMF, hizo que la ganancia después de impuesto fuera cercana a cero durante el trimestre.

El gerente general de Camanchaca, Ricardo Garcia Holtz, comentó sobre los resultados. “El análisis de nuestras actividades concluye que tuvimos una mejora importante en los resultados pesqueros y de cultivo de mejillones. En el caso de la pesca, muy apoyados en el buen comportamiento de la biomasa del jurel y la oportuna venta de sus productos de consumo humano, y en el de mejillones,  mejoras en los costos y precios, después de un par de años débiles. En salmones, se logró cumplir los planes de cosecha y venta, así como los costos de peces cosechados, aunque con precios algo menores al año anterior. Adicionalmente, tuvimos costos extras asociados a centros en descanso u operando al mínimo para evitar caducidades, a lo que se suma el margen negativo esperable del primer ciclo de coho. Con todo, tuvimos un resultado operacional robusto”.

Respecto del negocio de Salmones, Camanchaca destacó que las cosechas trimestrales fueron de 13.903 toneladas (WFE), un 36,4% superior a los primeros tres meses de 2019. En cuanto al salmón coho, la compañía informó que concluyó su primer ciclo productivo 2019-2020, con un total cosechado de 5.062 toneladas, de las cuales 760 se cosecharon en este trimestre.

En Pesca, en la zona centro-sur, las capturas de jurel se elevaron en un 54% este trimestre, totalizando 46.000 toneladas. La empresa informó que a la fecha de esta publicación, completó la cuota de captura LPTA y LPTB (63.000 toneladas en 2020) y en los próximos dos a tres meses proyecta capturar las 24.000 toneladas adquiridas de cuotas internacionales (ORP).

En la zona norte, las capturas de anchoveta bajaron un 47% en el trimestre, registrando 7.500 toneladas, baja originada por restricciones ante la continua presencia de peces de talla baja y biomasas dentro de las 5 millas de la costa.

Medidas e impacto por Covid-19

Ricardo García sostuvo que si bien los efectos de mediano plazo del Covid-19 son aún inciertos, la compañía ha logrado adaptarse satisfactoriamente a este contexto. “Camanchaca se adaptó rápido al nuevo escenario y ha mantenido su operación con bastante normalidad pese a las restricciones y dificultades, gracias a exhaustivos protocolos sanitario en nuestras instalaciones que han tenido alta adhesión, lo que ha permitido evitar los contagios en el lugar de trabajo, resguardando la salud de todos los trabajadores, y permitirles a todos continuar con su trabajo”.

Es así como las operaciones de Pesca no presentan disrupciones materiales, ni en captura ni en procesos, privilegiando la producción de conservas y harina-aceite de jurel por las condiciones comerciales existentes. La cosecha y producción de mejillones, que estuvo detenida unos 10 días a inicios de abril por dificultadas logísticas terrestres en Chiloé, están restablecidas. Y, en Salmones, las cosechas y producción están cerca del 80% de lo previsto antes del Covid, pero afectadas por la debilidad en la demanda.

Garcia Holtz concluyó diciendo que “a la fecha, hemos controlado bien los riesgos humanos y de operación, y vemos mercados razonablemente normales, salvo la menor demanda por salmón que no manejamos. Esa menor demanda ha impactado los precios del salmón que están hoy 20-25% por debajo de las semanas pre-Covid19, lo que explica el ajuste neto negativo del Fair Value y la disminución de las ganancias, y ello a pesar de un resultado Ebitda robusto”. Para el resto del año, el ejecutivo proyectó una demanda de salmones en aumento, que también se traducirá en mayores precios a los actuales.