Los efectos del distanciamiento físico y social impuesto hace casi dos meses para disminuir el riesgo de contagio ante la pandemia del Covid-19 (coronavirus) se perciben en diferentes ámbitos.

A la disminución de las emisiones de dióxido de carbono y el poder respirar aire más limpio -de acuerdo con los reportes emitidos por el Sistema de Información Nacional de Calidad del Aire-, se suma la tranquilidad de la que gozan los ambientes marinos sin la presencia humana, lo que ha facilitado la llegada de aves, peces y mamíferos a playas o zonas de escasa profundidad.

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Sobre este tema fue consultado el profesor Carlos Gaymer, académico de la carrera de Biología Marina en la Universidad Católica del Norte (UCN) sede Coquimbo, quien también se desempeña como director del Núcleo Milenio de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI por sus siglas en inglés).

El especialista explica que, si bien la crisis sanitaria lleva poco tiempo y por el momento no se pueden efectuar evaluaciones concretas sobre el impacto generado en mares y océanos, sí se han visto cambios conductuales en especies que generalmente se sienten amenazadas por las personas.

En medio de la pandemia del Covid-19 se han registrado caídas históricas en las emisiones de dióxido de carbono, lo que podría influir directamente en el cambio climático. En este contexto, ¿qué impacto podría tener la crisis sanitaria en los ambientes marinos?

Se ha constatado una disminución en las emisiones de dióxido de carbono, pero cómo eso se va a traducir en algún tipo de impacto sobre el cambio climático podremos saberlo en harto tiempo más, cuando tengamos mediciones suficientes para sacar conclusiones.

Ahora, con el tema de los océanos -y es lo mismo que ocurre en tierra-, es que obviamente hay un menor uso de estas áreas, con una disminución importante de actividades como la pesca, el transporte y otras definitivamente detenidas como el turismo.

Lo que sí hemos visto en el corto plazo son cambios en la conducta de algunas especies como peces, aves y mamíferos que evitan zonas donde generalmente hay grandes aglomeraciones de personas. Probablemente ya no se sienten amenazadas por el ser humano y se acercan a los lugares que estaban evitando en este último tiempo.

Bajo esta perspectiva, podríamos decir que la pandemia ha tenido un impacto positivo en los ambientes marinos, en el corto plazo por lo menos…

Sí, absolutamente. Sin ir más lejos, ahora en las playas de la región de Coquimbo la concentración de aves es impresionante. Son especies que normalmente no están allí y solamente llegan en la noche a esas zonas, pero ahora se acercan porque no sienten amenaza, así que definitivamente es un cambio positivo el hecho que haya menos personas transitando y usando el mar.

Ahora, respecto a cambios conductuales, se ven cosas bien interesantes en periodos cortos. No lo hemos cuantificado con esta crisis, pero en otros escenarios que hemos estado estudiando sí.

Una estudiante de doctorado de la UCN, I. Petit, ha estado evaluando en Rapa Nui la conducta de los peces de una misma especie que viven a diferentes profundidades.

Es muy diferente la conducta de ejemplares que se encuentran a 10 o 15 metros (m) de profundidad cuando ven a los buzos, porque salen arrancando de una vez, versus aquellos que viven a 40 metros bajo el agua, porque ellos se acercan y no tienen miedo al hombre. Esta es una respuesta condicionada que obedece a que la caza submarina se concentra a menor profundidad, por lo tanto los peces a 40 m no se sienten amenazados por la presencia humana a profundidades donde no son cazados.

Cuando uno ve eso se da cuenta que hay una plasticidad en el comportamiento enorme. Entonces los organismos pueden cambiar su conducta si ellos detectan o no amenaza en periodos relativamente cortos.

¿Estima que a largo plazo, debido a la crisis sanitaria, se pueden presentar algunos efectos negativos en los ambientes oceánicos? ¿O todavía es muy temprano como para sacar conclusiones?

Veo muy bueno que haya menos actividades en el mar, desde ese punto de vista no pensaría en algo negativo a menos que se descubra que el coronavirus es capaz de transmitirse a través de especies marinas, pero hasta el momento no hay ningún estudio que demuestre eso.

Ahora, lo que podría ocurrir es que luego que se reanuden las actividades la gente salga en masa a las zonas costeras, pero como el retorno a las actividades es más bien gradual, es difícil entonces que ocurra eso. Es aún muy temprano para sacar conclusiones.