En la región de Coquimbo se han desarrollado múltiples iniciativas de emprendimiento e innovación en la pesca artesanal, que datan desde los primeros cultivos de ostiones hasta iniciativas donde el turismo y la gastronomía marina son el foco. Algunos de estos emprendimientos, además de reinventarse tras importantes sucesos como fue el tsunami del 2015, hoy deben responder ante el desafío de la actual pandemia del Covid 19 (coronavirus).

Estas historias son las que busca identificar y visibilizar la Fundación Cocinamar, a través del Programa Apoyo al Entorno para el Emprendimiento y la Innovación Regional, “Fortalecimiento de la red de emprendedores de la pesca artesanal en la región de Coquimbo”, que es apoyado por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y financiado por el Gobierno Regional (GORE), y que dentro de sus actividades está entregar herramientas de emprendimiento e innovación al menos a 100 beneficiarios directos de la región de Coquimbo e indirectamente al menos a 1.000, teniendo alcance territorial en toda la costa de la región.

“Dada la compleja situación por la que estamos viviendo, debemos crear iniciativas que permitan dinamizar la economía a través del desarrollo de habilidades claves como la digitalización, el comercio electrónico y también, en este caso, a través de la transferencia de experiencias de otros pescadores que han podido reinventarse. Sabemos que estamos en tiempos difíciles, por eso entregar herramientas para la creación de propuestas de valor que permitan, a largo plazo, tener una mayor oferta diferenciada, es vital”, subrayó el director regional de Corfo, Gregorio Rodríguez, sobre las acciones que se realizarán vía plataforma web.

“Hemos visto que se concentran casos emblemáticos de reinvención en la pesca artesanal. Desde la reconversión de pescadores a acuicultores con éxito en Tongoy, al ejemplo de la zona que rodea a Punta de Choros con su auge del turismo asociado al avistamiento de ballenas y pingüinos. A través de este programa queremos difundir las experiencias y lecciones aprendidas, además de identificar a nuevos actores para fortalecer los procesos de innovación y emprendimiento en la región”, sostuvo Griselda Ilabel, directora del proyecto.

“La Beterana”

Carolina Pizarro es hija de pescador y es la dueña del local “La Beterana”, cuya especialidad son los sándwiches de pescado, como jurel y reineta. Se encuentra ubicado en la Caleta Peñuelas de Coquimbo desde el año 2013 y según relata Carolina, luego del tsunami del 2015 perdieron todo, incluyendo su casa. Ahora enfrentan la pandemia con el local cerrado desde el 18 de marzo, realizando algunas entregas en lugares cercanos y principalmente, ofreciendo retiro en el local.

“Tuvimos que reinventarnos. En Semana Santa empezamos a trabajar y a abrir de viernes a domingo, de 12:00 a 17:00 horas para que la gente retire. Estamos ubicados entre la costanera, entonces la gente se estaciona ahí y nosotros salimos de nuestro local, con todas las medidas sanitarias y les entregamos en su auto. He pensado en hacer unas bandejas especiales y dejarlas enganchadas en la puerta del auto”.

LEA >> Emprendedoras de la pesca artesanal buscan opciones para reinventarse

LEA TAMBIÉN >> Iniciativa busca fortalecer a emprendedoras asociadas a la pesca artesanal

Medidas similares han debido tomar en el restaurant “Mar Adentro”, ubicado también en Caleta Peñuelas, con más de 20 años de tradición en manos de Raquel Pizarro y su marido, René Maluenda, quien fuera buzo mariscador.

Junto con sus hijas, el restaurant se encuentra funcionando hace más de un mes con la modalidad delivery (a domicilio), para lo cual, según detalla una de ellas, Karen Maluenda, “tuvimos que adaptar la carta, con los platos típicos y más fáciles de entregar y además hacer un ajuste de precios; pero hemos tenido muy buena recepción y mantenemos el contacto con nuestros clientes por redes sociales. Esto nos ha ayudado mucho”, explicó.

Los envíos a domicilio se realizan de jueves a domingo, de 12:00 a 17:00 horas. Sin embargo, como ven que esto puede extenderse, quieren probar con un nuevo concepto durante este mes de mayo con retiro en el local. “Vamos a seguir vendiendo lo que tenemos en la carta, pero además vamos a abrir en la tarde para que la gente vaya a buscar empanadas y fish and chips; es un concepto más de comida rápida y para llevar”, dijo Karen.

LEA >> Caletas y pescaderías: Más de 130 puntos de venta operan a lo largo del país en el Mes del Mar

Reinvención desde el turismo y las exportaciones

Al norte de la región de Coquimbo, en Punta de Choros, el presidente de la Asociación Gremial de Pescadores Artesanales, Óscar Avilés, explica que ha habido una barrera sanitaria en la localidad, pero que mantienen las extracciones controladas, tomando todas las precauciones en la caleta, que hoy se encuentra cerrada para fines turísticos.

RELACIONADO >> Armada traspasa destinaciones de caletas a Sernapesca

“La gastronomía se ha ido al suelo, pero sí hemos tenido ventas de extracción a empresas que exportan recursos marinos. Ha habido una extracción normal, lo que no se reciben son turistas. Todo esto va para el exterior, Coquimbo, Santiago y las empresas exportadoras”, precisó Avilés.

Sobre los desafíos a futuro, el dirigente sostiene que “con esto vamos a tener que convivir, pero todavía no se toman los resguardos. Hoy, la distancia mínima es de un metro, entonces las embarcaciones de turismo que llevaban 20 personas van a tener que llevar diez y hay que ver la rentabilidad de todo eso. Quizás se va a hacer un trabajo de mejor calidad también. Viene un desafío bonito en el futuro, que a lo mejor nos sirve de aprendizaje”, finalizó.

Para más información escriba a fundacion@cocinamar.cl y/o en Instagram y facebook @fundacioncocinamar

LE PUEDE INTERESAR >> [+INFOGRAFÍA] Evolución histórica de la institucionalidad pesquera en Chile