Recientemente, Mowi ASA publicó su “Salmon Farming Industry Handbook 2020”, documento en el cual se realiza un completo análisis acerca del desempeño de la industria mundial del salmón y sus proyecciones. El documento parte estableciendo que el suministro general de productos del mar en el mundo se está desplazando más hacia la acuicultura, ya que el suministro de capturas silvestres se está estancando en varias regiones y para muchas especies importantes.

Según lo informado, “la captura silvestre de salmónidos varía entre 700.000 toneladas y 1.000.000 toneladas, mientras que los salmónidos de cultivo están aumentando. El suministro total de salmónidos fue dominado por primera vez por los cultivos en 1999. Desde entonces, la proporción de este producto ha aumentado y se ha convertido en la fuente dominante”.

De esa forma, el suministro total de salmón de cultivo superó los 2,54 millones de toneladas (GWT) en 2019. El mismo año, el volumen total de captura de salmónidos silvestres fue un poco más de un tercio de los de cultivo, siendo el chum, el rosa y el salmón rojo las especies más comunes. De los salmónidos silvestres, en tanto, el rosa es la especie más importante en términos de volumen, con una participación del 56% en el suministro mundial de estas capturas”.

En cuanto a la demanda, “la industria se integra bien con las tendencias macro globales, ya que el salmón Atlántico (Salmo salar) es un producto saludable, eficiente y respetuoso con el medio ambiente. La población mundial está creciendo, lo que resulta en una mayor demanda mundial de alimentos. Se espera que la población mundial crezca a casi 10 mil millones para 2050”.

Dentro de este contexto, “las autoridades sanitarias mundiales promueven cada vez más los beneficios para la salud de los productos del mar. La Comisión EAT-Lancet recomienda un mayor consumo de pescado, frijoles secos y nueces como fuentes de proteínas sostenibles y saludables. El salmón de cultivo es rico en ácidos grasos Omega-3, vitaminas y minerales”.

El informe agrega que “la clase media está creciendo en los grandes mercados emergentes, lo que permite que más personas coman alimentos diferentes y más nutritivos y ricos en proteínas, como pescado, carne y huevos. Se espera que aumente el consumo de proteínas de alta calidad”.

También se destaca que el cambio climático es el mayor desafío ambiental que el mundo haya enfrentado y que la erosión del suelo es un problema creciente para la producción de alimentos, desafiando al mundo a investigar nuevas formas de alimentar a la población. “El aumento del consumo de pescado puede reducir las emisiones mundiales de GEI y mejorar la salud humana”, sostiene el reporte.

“Además de su producción de uso eficiente de los recursos, el pescado de cultivo también es una fuente de proteínas amigable con el clima. Se espera que se convierta en una solución importante para proporcionar al mundo proteínas de vital importancia al tiempo que limita el efecto negativo sobre el medio ambiente”, adiciona.

El Handbook de Mowi menciona que, según Sintef, la huella de carbono del salmón de cultivo es de 7.9 kg de carbono equivalente por kg de producto comestible, en comparación con los 12.2 kg de carbono equivalente por kg de la carne de cerdo y 39 kg por kg de carne de vacuno. “Para el consumidor, reemplazar el cerdo y la carne de vacuno por pescado reduciría significativamente su huella de carbono personal”, enfatiza.

Disponibilidad

En el documento se detalla que la oferta de salmón Atlántico ha aumentado un 478% desde 1995 (crecimiento anual del 8%). No obstante, este avance ha disminuido en los últimos años con un crecimiento anual del 7% en el período 2010-2019. Kontali Analyse espera que el crecimiento disminuya aún más y ha proyectado un crecimiento anual del 3% de 2019 a 2023.

“El trasfondo de esta tendencia es que la industria ha alcanzado un nivel de producción donde se están empujando los límites biológicos. Por lo tanto, se espera que el crecimiento futuro ya no sea impulsado solo por la industria y los reguladores, sino que también vaya acompañado de la implementación de medidas para reducir la huella biológica”.

“Esto requiere progreso en tecnología, desarrollo de productos farmacéuticos mejorados, implementación de técnicas no farmacéuticas, mejores regulaciones industriales y cooperación entre compañías. Un crecimiento demasiado rápido sin estas medidas afecta negativamente los indicadores biológicos, los costos y, a su vez, la producción”, expresa el documento.

Asimismo, se destaca que la acuicultura en alta mar es un enfoque emergente, así como el cultivo de salmón en tierra (ciclo completo) ha atraído también mayores inversiones los últimos años. “Hasta la fecha, solo se han cosechado volúmenes limitados en tierra. Sin embargo, esto podría cambiar en el futuro a medida que las nuevas tecnologías de producción continúen madurando”, se expresa.

Para descargar el “Salmon Farming Industry Handbook 2020”, hacer click aquí: Mowi-Salmon-Farming-Industry-Handbook-2020