Con la creación de tantas categorías de productos, también significa que el procesamiento a menudo se lleva a cabo en diferentes fábricas. Además de estos dos hechos, está el último que gran parte del producto se exporta a otros países. La combinación de estos tres hechos puede crear una serie de desafíos que los procesadores deben superar, desde la capacidad de discernir con precisión qué producto es cuál antes del envío hasta garantizar que se cumplan todos los requisitos reglamentarios y del cliente con respecto a la trazabilidad.

Así lo subraya la empresa islandesa Marel, que ahonda que cuando una compañía fabrica muchos tipos diferentes de productos, es importante rastrear cuál es cuál, especialmente antes de enviarlos.

“El procesamiento de pescado es único, ya que puede crear muchos cortes diferentes, pero lo hace mucho más rápido que la mayoría de las otras industrias de proteínas, por lo que la necesidad de poder diferenciar sus productos es de gran importancia”, enfatizan desde Marel, añadiendo que aquí es donde su software de etiquetado Innova, “puede ayudar a los procesadores, proporcionando una manera rápida y fácil de diseñar una etiqueta e implementarla en la producción de inmediato”. Es que, debido a que el software permite el envío de etiquetas desde una ubicación central, también permite a los procesadores crear diseños de etiquetas coherentes para su uso en múltiples instalaciones de procesamiento.

Desafíos regulatorios

Con la exportación del producto viene la inevitable necesidad de cumplir con los requisitos reglamentarios de qué información sobre el producto se presenta al enviarlos. Una de las formas más fáciles para que los procesadores hagan esto es a través de las etiquetas en sus paquetes de productos y cajas de envío. Al enumerar la información necesaria en el paquete o en la etiqueta de la caja, es más fácil para quienes procesan o reciben el producto determinar qué hay dentro de él.

“Con el software Innova instalado, los procesadores pueden agregar fácilmente esa información a sus etiquetas. Pueden acceder a toda la información recopilada sobre el producto durante el procesamiento para implementarlo en el diseño de la etiqueta con el fin de cumplir con los requisitos reglamentarios o del cliente. Innova también tiene la capacidad de crear etiquetas en idiomas extranjeros, evitando cualquier barrera adicional que pueda tener la exportación”, argumentan en Marel.

A su vez, puntualizan que la pregunta que plantea todo esto es cómo avanzar en la mejora de las instalaciones para superar esos desafíos. “Aquí es donde entramos como proveedor de equipos y software para procesadores de todo el mundo. Nuestro amplio conocimiento de la industria acuícola-pesquera se demuestra específicamente por nuestra presencia en las instalaciones de procesamiento de salmón, en todo Chile”, afirman desde Marel.