BioMar y Bio Feeder AS anunciaron recientemente que se “embarcaron en un emocionante proyecto para desarrollar una nueva e innovadora nave híbrida”. Según lo afirmado por ambas compañías, será la primera en Noruega en utilizar energía de batería en las entregas de alimentos para peces. La embarcación será fletada a BioMar durante la temporada alta, con las primeras entregas de alimentos en el verano (boreal) de 2021.

“Con la tecnología híbrida de vanguardia de este barco, continuamos desarrollando nuestro papel como innovadores en la industria de la acuicultura”, comentó Tore Gunnar Wikdal, quien es director de la cadena de suministro de BioMar.

El “Kryssholm” será una de las embarcaciones de alimentación más grandes del mercado, con una capacidad de carga de más de 3.000 toneladas. El barco es propiedad y está operado por Bio Feeder.

“Estamos ansiosos por el ‘Kryssholm’. Se trata de un proyecto muy emocionante y estamos encantados de continuar nuestra colaboración con BioMar en esta iniciativa empresarial conjunta”, dijo por su parte Nils Tore Øpstad Melingen de Bio Feeder.

Con una longitud total de no menos de 89,9 metros (m) y una manga de 13,6 m, el “Kryssholm” será el mayor portador de alimento para peces en el mercado. El “Kryssholm” presenta una combinación de motores diesel y baterías híbridas, una conexión que ofrece entrega DP sin ruido y bajo consumo de energía en la entrega, aseveraron ambas firmas.

“Durante la descarga de DP, el barco utilizará baterías y motores auxiliares. El uso de la solución híbrida durante la descarga permite reducir tanto las emisiones como el consumo”, manifestó Nils Tore Øpstad Melingen en ese sentido.

Se ha recibido apoyo financiero para la conversión del buque del Fondo de NOx del sector empresarial. La concesión está condicionada a que el “Kryssholm” cuente con un sistema para tratar los gases de escape producidos por sus motores. El objetivo del Fondo NOx es reducir las emisiones de las empresas y la industria para permitir que se cumplan los compromisos de Noruega en virtud del Protocolo de Gotemburgo. El Fondo NOx se estableció en 2008.