“Nos tiene muy contentos estar contribuyendo con alimentación saludable para más de 4 mil personas que viven en situación de vulnerabilidad, que necesitan alimentación de calidad y, sobre todo, que sientan que estamos preocupados de ellos y que no están solos frente a esta terrible pandemia que hoy nos afecta”.

Así lo dijo Macarena Cepeda Godoy, quien es la presidenta de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), al realizar un balance de los tres primeros meses de funcionamiento del “Banco de Alimentos del Mar”.

Este programa de colaboración de las empresas pesqueras nació a fines de abril para apoyar -en el marco de la pandemia- a adultos mayores vulnerables que viven en 73 residencias dependientes del Estado o de instituciones sin fines de lucro y otros 44 albergues de invierno que acogen a personas en situación de calle, en las regiones del Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía.

“Gran parte de estos recintos están ubicados en zonas aisladas y rurales, que muchas veces no reciben ayuda precisamente por su ubicación”, explicó la presidenta de la Asipes. Algunas de estas localidades son Traiguén, Nueva Imperial, Los Sauces y Cunco, en La Araucanía; Santa Bárbara, Quilaco y Nacimiento, en Biobío; Ñipas, Coihueco y San Ignacio, en Ñuble; Licantén, Curepto y San Clemente, en Maule.

A la fecha, el programa llega a Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (Eleam) de Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía, que suman 3.173 personas; y albergues de invierno de estas cuatro regiones, que acogen a 1.136 personas en situación de calle. En cuanto a raciones mensuales, entre abril y julio se han entregado 72.734 raciones de pescado, lo que se traduce en 18.246 kilos (8.600 kilos de merluza congelada y 9.646 kilos de jurel en conserva).

El “Banco de Alimentos del Mar”, integrado por las empresas Landes, Camanchaca, PacificBlu, FoodCorp, Blumar y Orizon, contempla la logística y coordinación para proveer de los productos directamente a la puerta de cada establecimiento. En el caso de los Eleam, los surtirá de pescado mensualmente durante todo 2020; en tanto, los albergues de invierno recibirán la donación durante los meses de funcionamiento.

“Como pesca industrial del Biobío quisimos conectar el corazón de nuestra actividad, que es ser productores de alimentos saludables y de calidad, e ir en ayuda de quienes más lo necesitan, que son los adultos mayores y las personas en situación de calle. Esto ha sido posible gracias al compromiso de los más de 6.500 hombres y mujeres que trabajan en la flota pesquera y en plantas de proceso quienes, cumpliendo con estrictas medidas preventivas, han mantenido activa la cadena productiva en beneficio de la seguridad alimentaria, del empleo regional y de los productos que integran el ‘Banco de Alimentos del Mar'”, sostuvo Macarena Cepeda.

*Fuente: Asipes.