SMIR y MOWI Noruega han implementado el proyecto más grande del mundo para el tratamiento mecánico de piojos de mar. Se trata de Hydro Patriot, una embarcación de 73 metros de eslora y 16 metros de manga, que está equipada con ocho líneas Hydrolicer, una tecnología mecánica desarrollada por SMIR que no utiliza productos químicos.

La embarcación tiene una capacidad de 320 toneladas (t)/hora y se destaca -según la compañía desarrolladora- por su tecnología respetuosa con el medio ambiente y porque promueve el bienestar animal. Esto se debe a que el equipo no usa productos químicos y trabaja con agua de mar a muy baja presión y a temperatura ambiente, sin piezas móviles que puedan dañar a los peces.

“Es una innovación tecnológica sustentable, eficiente y de bajo costo operacional para el tratamiento del cáligus y piojo de mar”, aseguró el gerente de SMIR en Chile, Ricardo Moraleda. “Además de beneficiar al medio ambiente, ayuda a tener peces más sanos, saludables y con menos estrés”, agregó.

En relación con esto último, explica que lo que genera estrés en los peces es el hacinamiento, específicamente en las jaulas, mientras esperan ser desparasitados. Por esto, dice que, “tal como lo comprueba el caso de MOWI”, la tendencia en el mercado es aumentar la capacidad de tratamiento, con una mayor cantidad de líneas Hydrolicer, en donde el proceso de desparasitación en el barco dura menos de 30 segundos por pez.

El sistema

Hydrolicer es un sistema creado hace más de cinco años por la empresa noruega SMIR, en conjunto con productores de salmón de ese país (MOWI). Es una tecnología mecánica, que tiene una cámara de succión que ayuda a que se desprendan los parásitos. Posteriormente, se utiliza agua de mar a baja presión para removerlos. El proceso se realiza en una columna de agua dentro de un circuito cerrado, con una velocidad de flujo controlado. El procedimiento se repite en dos unidades en serie de Hydrolicers.

Esta solución es utilizada en el hemisferio norte por las principales compañías del rubro a nivel mundial, habiendo actualmente más de 130 equipos en operación.

En SMIR afirman que esta tecnología permite obtener ahorros anuales significativos en comparación con el tratamiento con peróxido, por ejemplo. Además, la compañía garantiza un rendimiento en la limpieza de peces mínimo promedio del 90%. En el hemisferio norte, incluso, se han registrado rendimientos promedio de centro sobre el 95%.

Otra ventaja que destaca Ricardo Moraleda es que, a diferencia de otros tratamientos para el piojo, esta tecnología no tiene restricciones de ventanas para su uso en Chile, por lo tanto, puede operar ininterrumpidamente los 365 días del año (autorizado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, Sernapesca).

“El principal desafío de la industria alimentaria a nivel global es utilizar procesos y tratamientos eficientes, sustentables y que resguarden el bienestar animal. Es por esto que esperamos que en el mediano y largo plazo los productores chilenos opten por esta nueva tecnología y comprueben las ventajas que aporta al negocio”, concluyó Moraleda.